Carles Puigdemont sigue sin aclarar si acudirá o no al pleno de investidura, pero ha vuelto a jugar este martes con la posibilidad de su presencia, tras la retirada de su petición de voto delegado en la sesión de investidura. El ex presidente y candidato del bloque independentista ha tachado de «delirante» el auto del juez Pablo Llarena y ha respondido al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, que «no hace falta reforzar las fronteras».

«Si se respetara el resultado electoral tendría que poder estar» en la sesión de investidura presencialmente, ha insistido Puigdemont, aludiendo de nuevo a su pretensión de que el Gobierno habilite una suerte de inmunidad jurídica que le permita regresar y ser investido president esquivando la acción de la justicia. Una pretensión que el portavoz del PP Santi Rodríguez ya ha descartado recordándole que «en España existe la división de poderes».

«El mejor ejemplo de la restauración democrática sería eso», ha asegurado Puigdemont refiriéndose a su investidura esquivando la acción de la justicia. «Tendría que poder volver, si se respetara el resultado de las elecciones», ha insistido.

Dice que no va a detener a alguien que considera un peligroso criminal porque quiere ser detenido», ironiza Puigdemont

Puigdemont ha sido especialmente duro con el juez Pablo Llarena, que instruye la causa contra los dirigentes del proceso independentista, al que ha acusado de hacer «un auto delirante» para rechazar la petición de la Fiscalía de activar la euroorden. «Dice que no va a detener a alguien que considera un peligroso criminal porque ese peligroso criminal quiere ser detenido», ha ironizado Puigdemont. «Es muy delirante, lo que explica la debilidad de su posición».

El ex presidente catalán ha respondido también al ministro del Interior, quien ha asegurado que reforzarán la vigilancia en las fronteras para evitar que esquive la acción de la justicia en su regreso a España.

Regresar «será el objetivo de mis próximos días, poder conseguir la restauración democrática», ha apuntado Puigdemont, que sin embargo ha asegurado que «no hace falta reforzar más fronteras», descartando así que su regreso se produzca sin acuerdo con el Gobierno y con el objetivo de protagonizar una detención espectacular que deje de nuevo en evidencia el funcionamiento del Estado.