Cuatro personas han muerto y otras 110 han resultado heridas, diez de ellas en estado muy grave, tras descarrilar un tren de pasajeros cuando circulaba por la provincia de Milán, en el norte de Italia, según ha informado el diario local La Repubblica. El último balance es de 110 heridos, de los cuales diez están en estado muy grave, 20 están con heridas moderadas y otras 80 presentan lesiones leves.

El tren pertenece a la compañía Trenord y circulaba entre los municipios de Segrate y Pioltello cuando ha descarrilado alrededor de las 7 de la mañana. Hasta el lugar del siniestro se han trasladado varias ambulancias y el hospital de Monza ha suspendido todas las intervenciones previstas no urgentes para poder atender a los heridos.

Varias personas han quedado atrapadas en el interior de los vagones del tren, por lo que los bomberos están trabajando para intentar liberarlas. Según La Repubblica, el tren ha descarrilado cuando pasaba por un cambio de vía. Los dos primeros vagones han pasado por el cambio pero los siguientes no lo han logrado, lo que ha provocado la salida de la vía.

Gianmarco, un joven de 25 años que viajaba a bordo del tren, ha contado que han sentido que el convoy temblada durante unos minutos hasta que ha terminado descarrilando. «Poc ante de Pioltello el tren ha comenzado a temblar. Hemos entendido que iba a pasar algo», ha señalado. «El tren estaba lleno porque en Treviglio entran muchas personas. Ha temblado durante unos tres o cuatro minutos y después ha sufrido un golpe. Un vagón se había soltado», ha relatado.

El accidente ha provocado retrasos en la línea ferroviaria que une Milán con Venecia. El tren siniestrado es un convoy que hacía el trayecto desde Cremona con destino a la estación Porta Garibaldi en Milán. Trenord, la compañía operadora del tren, ha informado de que se ha interrumpido el servicio entre las estaciones de Treviglio y Milán.