El candidato a la presidencia de la Generalitat, Carles Puigdemont, no pedirá autorización al juez Pablo Llarena del Tribunal Supremo para acudir al pleno de investidura de este martes, como le había obligado este sábado el Tribunal Constitucional. Según adelanta el diario Ara, Puigdemont ha presentado un escrito dirigido al Supremo en el que asegura que «mantiene todos sus derechos» como diputado y que por tanto no es necesaria ninguna autorización.

En el escrito dirigido a Llarena, Puigdemont subraya también que como diputado tiene «inmunidad parlamentaria» y que por tanto no puede ser detenido salvo en caso de delito flagrante. Es un argumento recurrente: este lunes Puigdemont ya ha dirigido una carta al presidente del Parlament, Roger Torrent, en la que le pide amparo en el caso de que acuda al pleno de investidura, duda que aún se mantiene.

Según dispuso el Tribunal Constitucional, el pleno previsto para este martes no se puede celebrar si es para investir a Puigdemont a distancia o por delegación. Tampoco en persona si no media autorización judicial previa, a la que Puigdemont ha renunciado definitivamente esta tarde.