Las medidas de prisión incondicional impuestas de forma preventiva por el Tribunal Supremo a Oriol Junqueras y los Jordis podría llegar a oídos de Naciones Unidas como ejemplo de abuso de poder por parte de la justicia española. Así al menos lo intentará el abogado especialista en derecho internacional Ben Emmerson, abogado de Julian Assange, que hoy ha anunciado que acepta representar a los dirigentes independentistas ante la Comisión de Detenciones Arbitrarias de la ONU.

El británico Emmerson ha asumido la defensa de Junqueras, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, con un escrito ante la ONU en el que califica de «ilegal» el encarcelamiento de los dirigentes independentistas y denuncia que las medidas cautelares dictadas por el juez Pablo Llarena «vulneran los derechos humanos y les privan de sus derechos» de representación política. Emmerson añade en su escrito que la actuación de la justicia española «es un precedente peligroso a nivel internacional» contra el derecho a la libertad de expresión.

El abogado británico, relator especial de las Naciones Unidas, ha presentado estas alegaciones ante el Grupo de Trabajo contra la Detención Arbitraria para que confirme si la prisión cautelar vulnera la Declaración Universal de Derechos Humanos suscrita por España. Lo ha hecho convencido de que «este caso es un clásico de las detenciones arbitrarias políticas».

Emmerson ha llevado ante la ONU otros casos polémicos, como el de Assange, cuyo caso fue admitido por el citado comité, aunque sin tener ninguna incidencia en la justicia británica, que mantiene activa la orden de busca y captura contra el fundador de WikiLeaks confinado en la embajada ecuatoriana de Londres desde junio de 2012. También fue el abogado de Maria Litvinenko, la esposa del ex agente ruso Alexander Litvinenko supuestamente envenenado por los servicios secretos rusos.