Política

La CUP rechaza investir a cualquier otro candidato que no sea Puigdemont

"No participaremos en un pleno hecho a medida para el TC", ha puesto la CUP como condición a cambio de votar a favor

Los diputados de la CUP, en el Parlament de Cataluña el 30 de enero, a la hora a la que estaba previsto celebrar el pleno de investidura finalmente suspendido.

Los diputados de la CUP, en el Parlament de Cataluña el 30 de enero, a la hora a la que estaba previsto celebrar el pleno de investidura finalmente suspendido. EFE

«No participaremos en un pleno hecho a medida para el Tribunal Constitucional«. Con esta advertencia la CUP ha descartado hoy su apoyo a la investidura de un candidato alternativo a Carles Puigdemont. Los antisistema quieren que la investidura se convierta en una nueva «embestida al Estado» no en un ejemplo de acatamiento a la justicia española, y así lo han hecho público tras reunirse en Bruselas con Carles Puigdemont.

La diputada de la CUP Maria Sirvent ha advertido, en este sentido, que «los acuerdos de investidura no serán válidos si se presenta un pleno y un candidato hechos a medida del Tribunal Constitucional». Sirvent se refería así a los acuerdos de gobierno avanzados por los anticapitalistas con JxCat y ERC la semana pasada, cuando se negociaba la investidura del líder de JxCat, que incluían la creación de una asamblea constituyente para iniciar la redacción de la futura constitución catalana y otras medidas para «implementar» la república.

La CUP, a cambio, debía garantizar la investidura en primera vuelta con sus cuatro diputados. Si ellos, y sin los votos de Puigdemont y Antoni Comín, que no han renunciado a sus actas de diputado, JxCat y ERC suman 64 diputados, por lo que deberían conseguir por lo menos la abstención de Catalunya en Comú (CeC) para ver investido a su candidato en segunda votación por mayoría simple. Y los comunes han insistido en que votarán en contra de cualquier candidato de la ex Convergencia.

«En el contexto actual de excepcionalidad antidemocrática, la CUP sólo ve posible la defensa de los derechos vulnerados por el Estado mediante el ejercicio de la desobediencia» han argumentado los antisistema. «Entendemos que la investidura efectiva del candidato más votado significa un embate democrático real con el Estado, por tanto si el pleno no se presenta en estos términos» deben volver a empezar las negociaciones, añaden.

Para la CUP, el «retorno a la autonomía supone alargar indefinidamente los efectos del 155», por lo que exigen a JxCat y ERC que aclaren si su objetivo es seguir en la desobediencia y si están dispuestos a impulsar el «proceso constituyente» o si seguirán posponiendo esos objetivos en virtud de una «pugna entre partidos» sobre «nombres y cuotas» de poder.

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