La ex diputada de la CUP Mireia Boya ha llegado a la sede del Tribunal Supremo pasadas las 10.30 horas de este miércoles, donde ha declarado por un supuesto delito de rebelión, y donde ha sido recibida por una delegación de diputados de ERC y un centenar de simpatizantes llegados de Barcelona y Lleida. Boya ha declarado durante poco más de una hora y cuarto y ha salido sin medidas cautelates.

Según la ex diputada de la CUP, tenían la intención de hacer efectiva la declaración de independencia que se votó el día 27 de octubre, «no era cosmética» sino que «buscaba la efectividad real» y así lo ha reconocido ante el juez Llarena, según ha confirmado el abogado de Vox a  preguntas de los periodistas. Sin embargo, «no fue eficaz», ha matizado.

La ex diputada independentista ha señalado que ellos -la CUP- querían que la declaración unilateral de independencia aprobada el pasado 27 de octubre por el Parlament tuviera efectividad. De esta forma, no seguiría la estrategia del resto de imputados, que señalaron ante el juez que se trató de un gesto simbólico.

Por otro lado, Boya se ha desmarcado de su participación en el denominado ‘comité estratégico’ para conseguir la independencia de Cataluña que aparece reflejado en el documento Enfocats .

Para VOX, que ejerce como acusación popular, las palabras de Boya son muy significativos y considera que «la CUP no solo no reniega de los actos del 1 de octubre sino que se reafirma en su voluntad», ha declarado Javier Ortega. La Fiscalía no ha pedido ninguna medida cautelar para Boya, que sólo ha respondido a las preguntas del juez Llarena y de su abogado Carlos López.

Arropada por ERC, la CUP y JxCat

Boya ha llegado acompañada de la diputada de la CUP Natalia Sánchez, su abogado Carlos López y el secretario general de la Joventut Nacionalista de Catalunya (JNC), Sergi Miquel. Los concentrados han recibido a Boya con gritos de «no estás sola» y «ni un paso atrás», y portando una urna en alusión al 1 de octubre y enseñas independentistas.

Entre la delegación de diputados que ha arropado la llegada de Boya al Supremo ha estado el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardá; las diputadas Ester Capella y Teresa Jordá y la portavoz en el Senado, Mirella Cortés. También han acudido diputados del Parlament como Anna Caula y David Rodríguez, entre otros. La concentración ha coincidido con varias decenas de afectados del Forum Afinsa.

Además de los representantes de ERC, desde JxCat han enviado a las diputadas del Parlament Anna Geli y Aurora Madaula para apoyar a Boya en su declaración. También una delegación de Demòcrates encabezada por el portavoz y diputado en el Parlament de la formación, Antoni Castellà, según ha informado en un comunicado.

Con Boya pero sin Anna Gabriel

El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, que investiga los hechos relacionados con el proceso independentista citó para este miércoles a Boya y a la ex diputada de la CUP Anna Gabriel, pero la defensa de esta última solicitó un aplazamiento de su declaración y Llarena fijó su comparecencia para el 21 de febrero.

Con la declaración de Boya arranca un periodo de comparecencias clave en el Supremo, donde está previsto que el lunes 19 de febrero acudan la secretaria general de ERC, Marta Rovira, y la coordinadora nacional del PDeCAT, Marta Pascal; el martes 20 será el turno del expresidente Artur Mas y la expresidenta de la AMI Neus Lloveras y el miércoles 21, el de Anna Gabriel.

Sobre las declaraciones sobrevuela la duda de si el juez pedirá prisión preventiva para alguno de los investigados, después de que decidiera enviar a prisión a varios consellers cesados del Govern y líderes de las entidades independentistas, permaneciendo todavía en presidio Oriol Junqueras (ERC), Joaquim Forn (JxCat), el presidente de la ANC, Jordi Sànchez (JxCat) y el presidente de Òmnium, Jordi Cuixart.