El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha hecho un llamamiento a secundar los paros laborales del próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en que se ha convocado una huelga feminista a nivel mundial. Ha sido durante su intervención ante el Comité Federal socialista, el mismo que ha aprobado un cambio interno estatutario por el que Sánchez se refuerza con las bases frente a los barones de su partido.

El líder socialista se suma así, no tanto al llamamiento a la huelga general que convoca la llamada Comisión del 8-M, como a la posición de los sindicatos, que apoyan las reivindicaciones de esa jornada aunque reducen la protesta a dos horas de paro en cada turno laboral y abierto a hombres y mujeres, a pesar de que el objeto de la protesta sea demostrar que el planeta se puede paralizar si la mitad de su población, la femenina, hace dejación de sus tareas.

Ferraz presenta el lunes una ley contra la brecha salarial

Así, ha llamado a «secundar los paros laborales del 8 de marzo y pido a todos los partidos que lo apoyen porque media población sufre discriminación salarial por el mero hecho de ser mujer». Un gesto, sin duda, hacia las organizaciones sindicales al que se añade la anunciada presentación, el próximo lunes, de una nueva legislación para luchar contra la brecha salarial que el PSOE quiere con el Gobierno .

Ha sido la principal novedad política de una cita que tenía una enorme carga interna. Y es que este comité federal, máximo órgano entre partidos, celebrado esta vez en la madrileña e histórica ciudad de Aranjuez, venía a certificar el fin del ascendente de los barones fuera de cada uno de sus territorios. En ausencia de la andaluza Susana Díaz, del valenciano Ximo Puig, y de la balear Francina Armengol, los cambios aprobados este sábado  incrementan el poder de las bases en la misma medida en que decrece el de los líderes territoriales, de modo que éstos no podrán forzar el cese o dimisión del secretario general del partido.

El PSOE es el «partido más democrático, participativo y democrático del país»

Con el nuevo modelo de organización -que da cumplimiento a una propuesta «electoral» de Sánchez en su pugna de primarias con Susana Díaz- el PSOE es el «partido más democrático, participativo y democrático del país». Es en definitiva,  «el partido de la militancia». Un PSOE «de sus militantes -ha agregado- es un PSOE cercano a sus votantes».

También ha defendido Sánchez que con el nuevo reglamento interno el partido «da un paso de gigante en la regeneración democrática», frente a otras formaciones que «se financian irregularmente o que apoyan a los que se financiación irregularmente», en alusión a PP y Ciudadanos.

El primer objetivo para el PSOE es ser la primera fuerza política en las elecciones locales y autonómicas del 27 de mayo del año que viene. Tras poner en valor la gestión de los gobiernos autonómicos socialistas, en un guiño a sus barones territoriales, considera que el PSOE está haciendo realidad sus políticas de izquierda tanto en esos gobierno como «en todos y cada uno» de los ayuntamientos en que tienen alcalde. Además, dice que están preparados para ganar porque acuden ante las urnas con «seguridad» y «fuerza».

Tampoco podía dejar de hacer referencia a Mariano Rajoy al que ha exigido que cumpla con su obligación de presentar Presupuestos ante la amenaza de Cristóbal Montoro de ir aprobando partidas presupuestarias a golpe de decreto-ley.

Exige a Rajoy que presente unos Presupuestos para este año que él no apoyará

«Su principal y primera obligación es aprobar los presupuestos porque sin ellos no hay nada que gobernar», ha aseverado para agregar a continuación que además contribuyen a dar confianza a los actores económicos, seguridad a la ciudadanía y credibilidad y estabilidad a la vida política de este país, informa Efe.

No deja de ser paradójico que el primer partido de la oposición salga en defensa de unas cuentas que rechazará en el Congreso pero a las que otorga la facultad de dar estabilidad y tranquilidad. Y ha dicho más: «vivir de la prórroga es prorrogar los problemas de la gente, consolidar los recortes de la derecha al Estado de bienestar de estos años y no rendir cuentas ni ante el Parlamento ni la ciudadanía «.

El responsable del PSOE ha criticado que un Gobierno «sin pulso, que no da señales de vida» amenace con la segunda prórroga consecutiva de los presupuestos e, incluso, dice estar dispuesto a llegar a 2020 «con la tercera prórroga». Por ello, ha dicho, el Gobierno «elude de nuevo sus responsabilidades ante las instituciones».