A las puertas de los colegios de Madrid hay decenas, sino centenares, de conflictos de movilidad: padres aparcando en doble fila o en zonas prohibidas para dejar a sus hijos mientras los vástagos de otros padres cruzan temerariamente en medio de los coches. Estas situaciones de caos suelen terminar paliándose con la intervención de la Policía Municipal o con cortes temporales de calles pactados con las Juntas Municipales de Distrito. Pero el jaleo que se vive a diario desde hace cinco años a las puertas del mítico Liceo Francés de Madrid -una institución que cumple 132º años este curso-, en el Distrito de Hortaleza, más que un problema de tráfico parece un asunto de Estado.

Y es que el Estado español ha intervenido a través de Vicepresidencia en el conflicto vial del Liceo: según ha podido confirmar este medio con diversas fuentes, Moncloa y la Embajada de Francia intermediaron ante el Ayuntamiento de Madrid en el ecuador de la alcaldía de Ana Botella, hacia 2013. Hoy, casi un lustro después y con Manuela Carmena como regidora, el problema continúa entre la Plaza del Liceo y la calle de Silvano, en el barrio de Esperanza. Padres de alumnos, agentes, conductores de autobús de la EMT: todos alertan de una situación “impresentable”, con “riesgo de atropellos a menores un mínimo de dos veces al día, a la entrada y a la salida”. El Liceo tiene más de 3.000 alumnos.

Esto viene de las relaciones elitistas de algún padre o madre”

Filas de coches en doble y hasta en triple fila frente al Liceo Francés de Madrid.

Filas de coches en doble y hasta en triple fila frente al Liceo Francés de Madrid.

Tanto el antiguo presidente del distrito hasta 2015, Ángel Donesteve (PP), como la actual presidenta Yolanda Rodríguez (que pertenece a Ahora Madrid y a Izquierda Unida) han tratado de poner freno a la arriesgada situación. Pero les ha sido imposible: aunque ninguno de los dos ha querido hacer declaraciones, tampoco ninguno ha negado la versión recabada por El Independiente, que apunta al equipo de Soraya Sáenz de Santamaría. “Esto viene de las relaciones elitistas que mantienen los padres de muchos alumnos”, explica un conocedor de los entresijos. “Para qué van a quejarse ante un o una edil si pueden acudir al Palacio de la Moncloa”.

El del Liceo Francés no es el problema vial más destacado del distrito: a las puertas del Colegio Alfredo Di Stéfano en Valdebebas (siempre en Hortaleza) el follón es mucho mayor y los agentes locales acuden a diario en horas puntas. Pero sí es el más problemático: actualmente van municipales un par de veces por semana y el distrito estudia si enviarles todos los días. “El problema son las fuerzas mayores que se inmiscuyen en el asunto”, revela un denunciante.

En la Embajada se llegó a decir que el Liceo es “territorio francés”

La mediación de Vicepresidencia es ampliamente comentada, aunque entre los consultados nadie se atreve a indicar con claridad si intervino Sáenz de Santamaría en persona o alguien de su gabinete. Pero de ahí partió la orden gubernamental de no multar a los padres, decisión bendecida por la Embajada francesa. Fuentes de Ahora Madrid y del PP aseguran que se les ha llegado a decir que el Liceo “es parte del territorio francés”, una manera de sugerir que el monumental edificio del Colegio -que cuenta incluso con un campo de rugby es inviolable. Algo que a todas luces es falso, ya que el Liceo para nada cuenta como territorio diplomático: es propiedad del Estado francés y en él se imparte el sistema del país vecino, como el baccalauréat (selectividad).

“Hay un problema de tráfico, sí, pero no tengo ni idea de lo que sucede en instancias superiores”, asegura François Ralle, profesor del Liceo y consejero consular en España. “Habría que hacer un carril bici y más acera y seguro que muchos de los coches no aparcaban fuera. Yo meto el auto en el parking pero me gustaría venir en bicicleta”, agrega Ralle.

Se apunta a algún progenitor miembro del gabinete de Soraya Sáenz

Fuentes del ayuntamiento apuntan a algún padre o madre que ejerce en el equipo de la vicepresidenta y que habría dado la voz de alarma en la etapa de Botella para que los agentes no pusieran multas. Es un centro muy elitista, pero la refriega se da también entre progenitores: muchos de los alumnos van andando al Liceo o en transporte público y sufren la mala praxis al volante de los otros padres conductores.

De hecho se comenta un enfrentamiento entre la Policía Municipal y el Gobierno con la embajada del país vecino de por medio. Desde 2013 hasta la actualidad varios oficiales a cargo del distrito han pedido el traslado. “Las relaciones entre España y Francia son buenas. El Liceo no es una embajada pero hay un pacto de buena fe según el cual la policía local por ejemplo no puede acceder al Liceo. Y es normal que las dos últimas alcaldesas hayan tratado de llegar a algún tipo de arreglo antes de que la cordialidad empeorase por un problema puntual de tráfico en la capital de España”, indican los consultados. Un problema puntual que dura ya cinco años.

El jaleo de tráfico causó un conflicto entre la policía municipal y Moncloa

Con Donesteve como concejal de distrito se cortó provisionalmente la calle del Liceo, perpendicular a Silvano y una de las arterias que rodean las instalaciones. Varios de los interrogados afirman que el tráfico se relajó. Pero de repente volvió, al poco de acceder Carmena al poder en el Palacio de Cibeles. Hasta hoy.