La tensa relación de las últimas semanas entre ERC y JxC para formar gobierno son más que evidentes. La antigua Convergència insiste en que Puigdemont sea investido a toda cosa mientras que los republicanos no están dispuestos a saltarse la ley a cualquier precio. Jordi, número dos de JxC en las elecciones del 21-D y que se postula como sustituto del ex president huido para ponerse al frente de la Generalitat, reconoce que la falta de confianza entre ambos partidos es la que está causando este retraso a la hora de convocar un pleno de investidura.

En una entrevista desde prisión concedida a Elnacional.cat, el ex presidente de la ANC reconoce que «tengo que atribuir el retraso a una falta de confianza entre JxCat y ERC que ha derivado en una mala comunicación». Sánchez admite que ha tenido contacto con Puigdemont, y que éste le está informando de los procedimientos que se están llevando a cabo para formar gobierno. «Por lo que me dice el president Puigdemont, estamos cerrando algunos flequillos pero el acuerdo marco, el procedimiento y las bases están consolidadas».

Asegura que existe mucha presión por parte del Gobierno, al que acusa de entorpecer la investidura y de convertir el estado español «en una democracia low cost» y que ello también complica los planes del bloque independentista para formar gobierno. No obstante, ha pedido tranquilidad a los catalanes que exigen una investidura inmediata: «Lo único que puedo decir es que nadie sufra, que la mayoría ganadora en las urnas no desperdiciará el tiempo».

Rechaza, además, que haya un candidato alternativo a Puigdemont y que sea él. «Mi candidato, el candidato de JxCat y el candidato de una gran parte del electorado es Carles Puigdemont».

Sánchez lleva más de tres meses en prisión acusado de sedición tras los altercados del 20 de septiembre frente a la Consellería de Hacienda. La juez Lamela considera que tanto él como Jordi Cuixart, presidente de Òmnium Cultural, fueron los “principales promotores y directores” de las concentraciones destinadas a entorpecer e impedir la labor de la Guardia Civil.

El ahora número dos de JxC rechaza el auto del juez tras denegarle en varias ocasiones la libertad con medidas cautelares y señala que «no me veo en condiciones de especular sobre qué tiene que pasar para que se levanten las medidas cautelares de prisión incondicional. Hace tiempo que lo que estoy viviendo se escapa de cualquier análisis racional».

La pasada semana recibió la visita del presidente del Parlament, Roger Torrent, a Soto del Real. En ese encuentro, Sánchez reconoce que hablaron de las complicaciones que están viviendo para celebrar la investidura, pero que en ningún caso trató de mediar sobre las relaciones entre ambos partidos. «Mi reclamación al presidente Torrent fue diálogo y comunicación constante para forzar decisiones de consenso, tanto con todos los grupos parlamentarios como particularmente con los que hoy disponen de la única mayoría posible en el Parlament, los independentistas».