La oposición venezolana se niega a tomar parte en las elecciones presidenciales del 22 de abril, en las condiciones que marca el gobierno chavista. El portavoz de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Ángel Oropeza, confirmó que la coalición opositora no participará en el proceso electoral convocado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC). Considera que el gobierno no cumple con las leyes y tampoco garantiza unas elecciones transparentes, según informó la web Venepress.

«No cuenten con la Unidad, ni con el pueblo venezolano para avalar un simulacro fraudulento e ilegítimo de elección presidencial», ha declarado Oropeza, en rueda de prensa en Caracas.

La oposición aseguró que como demócratas cree en el voto y tienen el deseo de medirse en unas elecciones limpias, razón por la cual insta al Gobierno a “dejar el miedo y aceptar las condiciones que contiene el documento elaborado en República Dominicana por los cancilleres, en el cual se estipula un Consejo Nacional Electoral equilibrado, el voto desde el exterior, la revocatoria de inhabilitaciones, la realización de auditoría».

Entre tres y cuatro millones de venezolanos habrían salido del país, según datos de especialistas en la diáspora. Los exiliados tendrán serias dificultades para ejercer su derecho al voto, según ha denunciado en reiteradas ocasiones la oposición.

Recordó el portavoz cómo uno de los puntos tratados en República Dominicana es la fecha de las elecciones, lo que requiere que transcurran más de 100 días para que cumpla con las garantías electorales. Es decir, las elecciones deberían celebrarse en el segundo semestre del año.

División en la MUD

En los últimos días, la división ha sido grande en la coalición opositora. Dirigentes como Claudio Fermín y Henry Falcón han decidido postular sus nombres al cargo presidencial. El Partido Avanzada Progresista, formación de Falcón, señaló que participará a pesar de las condiciones.

Acción Democrática superó la validación de los partidos políticos realizada por el ente electoral, mientras que Puente y Primero Justicia no lograron el mínimo requerido. Al igual que Voluntad Popular, no participarían en el proceso, ni presentarán candidatos por no estar de acuerdo con las condiciones impuestas por el CNE, ni con las garantías que se ofrece para el proceso electoral.

Los líderes más carismáticos de la oposición como Leopoldo López y Henrique Capriles no podrían concurrir. López sigue en prisión domiciliaria, y Capriles fue inhabilitado para ejercer cargos públicos. Cuando acaban de cumplirse cuatro años de la condena a López, quien fuera fiscal del caso, la fiscal Luisa Ortega, ahora en el exilio en Colombia, ha reconocido que fue un caso político.

En el comunicado hecho público el miércoles por la MUD, esta coalición opositora «ratifica su inquebrantable vocación electoral y democrática». Así dice: «Creemos en el voto como la más poderosa herramienta de expresión popular y de transformación social y política».

Anuncia que han acordado por consenso iniciar «una campaña para que se den verdaderas elecciones este año, como único camino para empezar a salir de las penurias que azotan a nuestro pueblo».

«Estas elecciones son un show del gobierno para aparentar la legitimidad que no tiene»

Según la MUD, las elecciones anunciadas por el chavismo para el 22 de abril son «un show del propio gobierno para aparentar una legitimidad que no tiene, en medio de la agonía y sufrimiento de los venezolanos». Retan al gobierno de Maduro a convocar unas «elecciones de verdad, la Constitución las exige y hacia ese objetivo orientaremos nuestra lucha».

A su vez convocan «a todos los sectores sociales a constituir un gran Frente Amplio Nacional, como un mecanismo efectivo de organización y articulación de fuerzas sociales y políticas en torno al propósito de alcanzar este año elecciones limpias y competitivas, y lograr el rescate de la democracia como sistema político».

Concluye el comunicado: «Nada ni nadie nos hará abandonar este compromiso… Nuestra lucha continúa, y nada nos detendrá».