La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela, controlada por diputados leales al Gobierno de Nicolás Maduro, ha retirado este viernes las competencias legislativas de la Asamblea Nacional, en manos de la oposición, después de que este último órgano se negase a reconocer la legitimidad del primero.

Sin embargo, la Asamblea Nacional desafió la decisión de la Constituyente y ha convocado sesión para el sábado, junto con el cuerpo diplomático acreditado en Venezuela.

La Constituyente asume de esta forma las potestades legislativas que le correspondían a la Asamblea Nacional, que ya de facto no podía llevar a cabo ninguna iniciativa al haber sido declarada en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). La oposición venezolana boicoteó el referendo constituyente. Hubo protestas y violencia callejera, con el resultado de más de un centenar de muertos en ambos bandos.

La presidenta de la ANC, Delcy Rodríguez, había convocado este viernes a la junta directiva de la Asamblea Nacional para que participara en una sesión ordinaria. La oposición ha desoído este llamamiento y ha cargado contra la «mentira constituyente», a la que acusa de tratar de «destruir» la Constitución promulgada en 1999, durante el primer año del mandato del ya fallecido Hugo Chávez.

El decreto leído por Rodríguez habla de que la Constituyente asumirá las competencias para legislar sobre todas las materia, específicamente aquellas concernientes a la «paz» y al modelo «socioeconómico» de Venezuela. La mayoría opositora en la Asamblea Nacional se logró en diciembre de 2015, cuando por primera vez en 16 años la oposición ganó a la bancada oficialista seguidora del chavismo. En las elecciones del 6 de diciembre, fueron elegidos 112 diputados de oposición y 55 oficialistas.

La fiscal Ortega sale del país

Después de denunciar amenazas y persecución por parte del gobierno de Nicolás Maduro, la fiscal Luisa Ortega, destituida por la Constituyente, se encuentra fuera de Venezuela desde el jueves. Fuentes próximas a Ortega confirmaron a El Independiente su salida, si bien no concretaron su destino. Los medios latinos especulan que puede encontrarse en Colombia o en Brasil.

El miércoles, el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) allanó su domicilio en Caracas en búsqueda de su esposo, el diputado Germán Ferrer, a quien en nuevo fiscal general Tarek Saab acusa de estar implicado en una red de corrupción en la gestión del Ministerio Público. Tanto Ferrer como la fiscal Ortega eran chavistas leales hasta hace apenas unos meses, cuando la fiscal comenzó a criticar abiertamente los abusos de Maduro.

Saab también responsabiliza a su antecesora, Luisa Ortega, de ser la responsable intelectual de las muertes ocurridas en las manifestaciones de protestas contra Maduro, que comenzaron el 1 de abril.  Ortega cuenta con el respaldo de la Asamblea Nacional opositora, que no ha reconocido al nuevo fiscal.