Nicolás Maduro ha inaugurado este viernes la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, «soberana y plenipotenciaria», copada por diputados afines al chavismo, pese a las denuncias de fraude y al rechazo generado entre la comunidad internacional. Incluso el Vaticano pidió hoy la anulación de esta toma de posesión, después de que la empresa responsable del recuento de los votos denunciase manipulación en los datos emergidos de las urnas en el pasado proceso electoral.

La Asamblea Nacional Constituyente ha sido instalada en el Palacio Legislativo, el mismo edificio que ocupa el Parlamento, donde cuenta con mayoría la oposición, que solicitó oficialmente que se anulase la instalación de la ANC en el Legislativo. El Supremo, no obstante, ha rechazado esa petición.

Los dirigentes más significados del chavismo en las últimas dos décadas han encabezado la marcha pro-gubernamental que ha conducido a los diputados constituyentes hasta el edificio, en el que se ha producido el acto solemne. Durante las últimas horas se habían convocado también marchas opositoras, algunas con el objetivo de impedir la entrada de los diputados en la Asamblea, aunque esta circunstancia finalmente no se ha producido, y hasta el momento no se han dado incidentes de gravedad.

Los miembros de la Asamblea Constituyente han elegido como presidenta de la cámara a Delcy Rodríguez, ex canciller del régimen chavista. Las vicepresidencias han recaído en el ex ministro Aristóbulo Istúriz y el ex fiscal general Isaías Rodríguez.

«Venimos a defender la Constitución, a fortalecerla, a renovarla», ha proclamado Rodríguez, que se ha referido constantemente a los «ataques» que Venezuela estaría sufriendo por parte de Estados Unidos y sus aliados. «La Constituyente ha sorteado todo tipos de obstáculos de los que obstruyen la democracia y quienes no reconocen al ser humano como un igual sino como alguien a quien someter», ha continuado Rodríguez, que ha asegurado que con la Constituyente, a Venezuela, «llegó inmediatamente la paz».