El Parlament celebrará el próximo jueves 1 de marzo su primer pleno «ordinario» centrado en la investidura y en cuatro propuestas de resolución sobre la constitución del nuevo gobierno catalán presentadas por los Comunes (CeC), PSC, JxCat y C’s. A falta de acuerdo definitivo, el presidente de la Cámara, Roger Torrent, ha atendido las peticiones de C’s y CeC para celebrar un pleno que el partido naranja ha saludado como «el pleno del desbloqueo», PSC quiere que sirva para que empiecen a correr los plazos de la investidura y JxCat para reivindicar a Carles Puigdemont.

El pleno acordado hoy por la Mesa del Parlament, que probablemente se celebrará la tarde del martes -el plazo de enmiendas se ha fijado hasta las 14.00 horas del martes- ha sido ordenado para debatir las cuatro resoluciones a la vez, ha explicado Torrent, porque todas giran en torno a la investidura.

Pero los grupos confían sobre todo en que sirva para forzar las negociaciones entre JxCat y ERC para que se cierre un acuerdo de legislatura, puesto que llegar al pleno con la división actual, cuando JxCat acaba de presentar hoy una nueva iniciativa unilateral, tendría costes políticos para el bloque independentista.

Correr el reloj

Más allá de las negociaciones, los socialistas catalanes defienden en su propuesta que el pleno acuerde que empiecen a correr los plazos de la investidura, siguiendo la vía apuntada en el informe de los letrados. Una propuesta que ha tenido el apoyo del PP, que ha anunciado una resolución en este sentido.

Los comunes, sin embargo, han rechazado la propuesta socialista argumentando que no se ajusta al informe de los letrados del Parlament. Xavier Domenech ha rechazado también apoyar la propuesta de JxCat que reivindica la restitución de Puigdemont advirtiendo que Cataluña «ha vivido demasiados momentos simbólicos con efectos dramáticos para este país, no vamos a entrar en ese juego»

C’s, por su parte, ha pedido una reconsideración de esa «resolución matrix» como ha definido el portavoz naranja Fernando de Páramo. «Va en contra del mundo real» ha argumentado Páramo, que no ha descartado llevar la propuesta al Tribunal Constitucional si el Parlament desestima su queja. «En este momento lo más revolucionario es defender la democracia, que se cumplan las leyes y un Parlament que respete las reglas y a los que hemos ganado las elecciones».

El portavoz del PP, Santiago Rodríguez, ha descartado por su parte cualquier iniciativa contra la propuesta de resolución independentista porque «aunque discrepamos del primer punto al último, es una propuesta que no tiene ninguna consecuencia jurídica, no vemos problema en que se debata y se someta a votación».

Ese ha sido de hecho el principal objetivo fijado por todos los portavoces de la futura oposición, que el debate sirva para «poner luz y taquígrafos» sobre los debates entre ERC y JxCat que ahora se celebran en despachos a puerta cerrada.