Marta Pascal será la nueva representante de JxCat en el Senado por designación autonómica. La coordinadora general del PDeCat ha optado por ocupar la plaza de su partido en la Cámara Alta, el destino prometido por Carles Puigdemont tras ser excluida de la lista de JxCat para garantizar representación institucional a la líder del partido. Pascal ha renunciando así a formar parte del próximo ejecutivo catalán o a una candidatura europea, y ocupará la plaza de designación autonómica de su partido junto al actual representante de CDC en el Senado, Josep Lluís Cleries.

La coordinadora general había abordado en su día con Carles Puigdemont la posibilidad de ocupar un cargo institucional y entonces el ex presidente catalán le planteó las tres opciones mencionadas. En los últimos días, y tras la última visita de Pascal a Bruselas la semana pasada, JxCat formalizó la oferta a Pascal, que no fue incluida en la candidatura a las elecciones del 21-D. La líder del PDCat habría aceptado esta semana la oferta, que hoy se ha oficializado en la reunión del Grupo de Puigdemont.

El Senado es visto por Pascal como una oportunidad para recuperar los tradicionales lazos de CDC en Madrid, donde el nacionalismo ha perdido sus puentes con el poder con el relevo de toda la vieja guardia de Convergencia. El PDCat necesita tejer nuevas complicidades si no quiere verse superado por C’s como representante del establishment catalán.

La opción de entrar en el Govern suponía serios riesgos para Pascal, puesto que hubiera comportado su salida de la dirección del partido por el régimen de incompatibilidades impuesto en la formación del PDCat -un régimen que obligó a Elsa Artadi a dejar la ejecutiva de la formación, origen del desencuentro entre ambas dirigentes soberanistas-. Y la tensa relación de Pascal con el núcleo duro de JxCat que lidera Artadi no le garantizaban en absoluto su permanencia en un ejecutivo que todos asumen que va a ser muy inestable por las tensiones entre sus socios.

Pascal había considerado seriamente la opción de concurrir a las elecciones europeas de 2019, pero las actuales aspiraciones de Carles Puigdemont complican enormemente ese proyecto en unos comicios en los que la circunscripción única castiga a los independentista, que en la actualidad solo tienen un eurodiputado, Ramon Tremosa.