Política

Reticencias en el Gobierno hacia Bécker como ministro de Economía por venir de una eléctrica

El nombre del posible sustituto de Guindos, que se conocerá la semana que viene, genera suspicacias que se habrían trasladado a Rajoy

Rajoy y el todavía ministro de Economía, Luis de Guindos

Rajoy y el todavía ministro de Economía, Luis de Guindos EFE

A la espera de que Mariano Rajoy revele el nombre del sustituto de Luis de Guindos, en sectores del Gobierno y del PP crecen las reticencias hacia la opción Fernando Bécker y no porque carezca del perfil y de los conocimientos necesarios, sino por venir de una eléctrica. Sus 18 años de alto directivo en Iberdrola no se consideran buena tarjeta de presentación. Muy al contrario, se trata, alertan, de un punto débil para el debate político. Y es que las eléctricas están aún más demonizadas, si cabe, que los bancos. Hasta desde el Ejecutivo se ha arremetido públicamente contra ellas. El  ministro de Energía, Álvaro Nadal, no se ha cansado en las últimas fechas de acusarlas de «rascar hasta el último euro», de criticar su posición ventajista y de cuestionar «sistemáticamente todas las normas» incrementando los costes del sistema.

Políticamente, venir de una eléctrica, de la que salió a principios de mes, facilita el discurso de los partidos de la oposición, aducen los que no las tienen todas consigo, aún a sabiendas de que esa es la primera opción para el jefe del Ejecutivo. Y a estas reticencias, -que se le habrían hecho llegar a Rajoy en conversaciones privadas entre las personas de su mayor confianza como son Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal o Cristóbal Montoro- se atribuyen las causas del retraso en el nombramiento del sustituto de Guindos, que se irá a Frankfurt para ocupar la vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE).

Desde el propio Gobierno, Nadal se ha convertido en un azote del sector eléctrico

Porque si no, no se entiende de otra manera el tiempo que se está tomando Rajoy ante un inquieto Guindos que quiere soltar cuanto antes la cartera y que se despidió de sus compañeros de Consejo de Ministros el pasado viernes. Tendrá ocasión de volver a hacerlo el próximo, pues el presidente del Gobierno ha dejado muy claro que no piensa abrir ese melón hasta la semana que viene, contra los anuncios que venía haciendo su todavía ministro de Economía de que el relevo iba a ser inmediato.

No todos en el Gobierno comparten, sin embargo, que venir de una eléctrica sea algo «que le preocupe a Mariano». Es más, dadas las nefastas relaciones con el sector, «jugaría a favor de Bécker» para mejorar dicha interlocución, aunque para ello tuviera que pasar por encima de los ataques de Nadal, convertido en azote de las eléctricas. Otra cosa es que el también ex consejero de Economía del Gobierno de Castilla y León en época de Juan José Lucas, tenga dudas para asumir una responsabilidad que, en principio, no irá más allá de dos años, por mucho que Guindos insista en que la cuestión económica está encauzada y no requiere de grandes esfuerzos.

Un sector del Ejecutivo y del partido prefieren a Escolano por su experiencia europea

Aún así, las apuestas cruzadas siguen estando a favor de Bécker, ante un Rajoy «que no suelta prenda», aunque escucha a los de su entorno, señalan, en este caso, desde el Partido Popular. Se supone que el próximo lunes se conocerá el nombre del sustituto de Guindos, descartado de plano que sea otro ministro que cambie de cartera. No habrá crisis de Gobierno como tal sino tan sólo un ajuste que afectará en exclusiva al ministerio de Economía, Industria y Competitividad, según aclaró el propio Rajoy el pasado día 26 desde Túnez a donde acudió a una bilateral. “No habrá más cambios en el Gobierno” porque se ha formado hace “poco tiempo”, argumentó para acallar especulaciones, muchas de ellas, de sus propios barones, deseosos de un golpe de efecto que les ayude de cara a las elecciones locales y autonómicas del 27 de mayo próximo.

Para ese mismo sector reticente con Bécker el preferido es Román Escolano, vicepresidente el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y del que se valora su conocimiento de los mecanismos comunitarios, de suma importancia para una responsabilidad que obliga a estar más de medio año fuera de España negociando con los socios europeos. Bien es cierto que Rajoy puede acabar sorprendiendo a propios y extraños con su elección, aunque no parece que tenga mucho donde elegir. Descartados los Nadal, Álvaro y Alberto, y la titular de Agricultura, Isabel García Tejerina, el tercer nombre en liza es el del presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), Pablo Zalba, aunque muchos le ven «demasiado verde todavía para entrar por la puerta grande al consejo de ministros».

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