Luis de Guindos espera estar fuera del Ministerio de Economía antes del próximo lunes, día en que tiene que acudir a la Eurocámara para comparecer formalmente ante la comisión de Economía en su camino hacia la vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE). Por tanto, la de este miércoles ha sido su última comparecencia en el Congreso de los Diputados, habida cuenta, además, de las dos próximas semana no hay pleno tras un acuerdo de la Mesa.

Aunque al principio no parecía tener  prisa por dejar la que ha sido su responsabilidad desde diciembre de 2011, Guindos quiere poner ya punto final a su estancia en Economía para afrontar la recta final de su elección europea sin más ataduras. Eso le permite, además, intentar  desmontar las acusaciones de que tiene un perfil más político que técnico. Curiosamente, cuando llegó a Economía se le reprochaba lo contrario, que era un tecnócrata más que un político.

El propio Guindos ha mostrado su convencimiento en un corrillo con periodistas al término de la interpelación sobre Ciencia que ha tenido que responder en el pleno, de que «el Gobierno, antes del lunes, anunciará cuándo dejo esas responsabilidades como ministro. Los días están contados», ha agregado. E interrogado respecto a quién será sus sustituto ha asegurado no tener «ni idea. Si me puedan dar alguna pista…»

No está claro si el próximo viernes será Guindos o su sucesor el que se siente en la sala del Consejo de Ministros. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, negó el martes que se vaya a producir ese relevo esta semana, aunque comienza a extenderse la idea en el Ejecutivo que, una vez asegurada la elección de Guindos para el BCE, se mantenga abierto el nombramiento del nuevo titular de Economía.