Los empresarios alemanes afincados en Cataluña han dicho basta al conflicto institucional que vive esta comunidad. Y han aprovechado para ello un encuentro institucional con el presidente del Parlament, Roger Torrent, al que han afeado su discurso sobre los «presos políticos» en el Colegio de Abogados. Pero también han criticado la nula disposición al diálogo del Gobierno y la falta de sensibilidad del discurso del Rey el pasado 3 de octubre.

En un debate bronco, con duras recriminaciones al presidente del Parlament, Albert Peters, presidente del Círculo de Directivos Alemanes, ha expresado su disgusto por su negativa a saludar al Rey en la recepción previa al Mobile World Congress y el citado discurso. Tanto por su referencia a los presos políticos como «por las palabras no pronunciadas sobre todos los ciudadanos» es decir, su falta de sensibilidad a los catalanes no independentistas.

Todos a la cárcel

La intervención más dura ha corrido a cargo de un directivo alemán que no se ha identificado, quien ha afirmado que los 2,2 millones de votantes independentistas son fruto de «30 años de mentiras» para concluir abogando porque «todos ustedes vayan a prisión».

Una intervención que ha sido respondida por Peters, quien ha advertido de que se trataba de una opinión personal, pero que ha marcado el tono de unas intervenciones en las que diversos empresarios le han recriminado el uso del lazo amarillo, la huida de empresas y la fractura social en Cataluña.

«No nos gustaría hablar de presos», ha advertido Peters en su introducción, «sino de los miles de trabajadores y sus familias afectados por la salida de 3.000 empresas de Cataluña». El directivo alemán ha hecho además una encendida defensa del papel del Rey Juan Carlos I en la Transición y su defensa de la democracia el golpe de estado del 23-F. Y ha dejado claro que «para nosotros el Estado de Derecho es el fundamento que ha sido base de nuestras inversiones y nuestra convivencia».

«Seny y rauxa» en el futuro Govern

Torrent ha intentado defenderse de las críticas reivindicando la necesidad de soluciones políticas a un «conflicto político». «Criminializar la protesta o limitar las libertadas sociales eterniza los problemas, los esconde y los acrecienta a medio y largo plazo», ha argumentado en referencia al Gobierno.

El presidente del Parlament y dirigente de ERC ha defendido además la candidatura de Sánchez a la presidencia de la Generalitat, de la que ha negado que ponga en cuestión la estabilidad institucional, alegando que conserva intactos sus derechos políticos porque no ha sido condenado.

Y ha intentado dar garantías a un público escéptico de que la Generalitat tendrá pronto gobierno. «Necesitamos recuperar las instituciones y no abandonar las convicciones» ha defendido Torrent, quien ha explicado que el pacto de gobierno será «una combinación de seny i rauxa» entendido el primero como el gobierno efectivo que reclama ERC y la segunda como la legitimación de Carles Puigdemont que exige JxCat.

Criticas alemanas al Rey y a Rajoy

Peters también ha tenido palabras de crítica para el Gobierno y el Rey, al que ha recriminado que «me hubiera gustado un discurso del Rey más conciliador con todos los catalanes, también con los 2,2 millones de catalanes que han votado por independencia».

«Son el 9% de la población de España» ha recordado el presidente de los directivos alemanes para recordar al monarca y al Gobierno que «con esta gente tienen que hablar». En este contexto, ha reclamado a unos y otros que abran un diálogo político para resolver la situación.

«2,2 millones de votantes independentistas obligan a cualquier institución del Estado a hablar, negociar y pactar, la ignorancia no llega a ninguna parte» ha advertido Peeters, que ha exigido a Torrent el mismo esfuerzo: «Hay muchas posibilidades de pactar, no empiecen por lo imposible, hagamos real lo posible».

Peters ha recogido además las tradicionales reivindicaciones económicas de Cataluña, desde el Corredor Mediterráneo a la presión fiscal. «Pagamos los impuestos más altos de España, Cataluña tiene que pagar y tragar, esto no puede ser».