Ha sido un acto sencillo. Aspiraba a ser una alianza de la sociedad vasca y las víctimas del terrorismo para construir unidas un futuro. Pero la sociedad, la ciudadanía, apenas ha participado, sí sus representantes. Dirigentes políticos, institucionales, representantes de organizaciones sociales, empresariales y culturales han conformado el círculo de alrededor de medio millar de personas con el que el Gobierno vasco quería simbolizar el “círculo de la solidaridad” en la víspera del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo que se ha celebrado esta mañana. Ha sucedido en la Plaza Indautxu de Bilbao en la que la ausencia más significada ha sido la de la izquierda abertzale, cuyos representantes de EH Bildu han sido los únicos que no han acudido a secundar los 30 minutos de silencio, sólo roto por dos violines, para arropar a las 50 víctimas presentes y en recuerdo a todas las provocadas por ETA, los GAL y el Batallón Vasco Español.

El lehendakari lñigo Urkullu ha proclamado “solemnemente” y en “nombre del Gobierno vasco y la sociedad vasca” que el sufrimiento padecido por las víctimas del terrorismo “fue injusto”. Ante la mirada de representantes de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), como su presidente Alfonso Sánchez, y de otras asociaciones como la Fundación Fernando Buesa, la Asociación del 11-M o las asociaciones de La Rioja y Extremadura de víctimas del terrorismo, Urkullu ha defendido que afirmar que fue injusto supone recurrir a palabras “plenas de significado”.

Urkullu ha proclamado “en nombre del Gobierno vasco y la sociedad vasca” que el sufrimiento provocado por el terrorismo “fue injusto”

De este modo ha cuestionado la posición defendida días atrás por la izquierda abertzale que consideró que el lema de la convocatoria –“Fue injusto. La sociedad y las víctimas, unidas construyendo el presente y el futuro”- era excluyente. Durante el acto de recuerdo a las víctimas, el lehendakari ha asegurado que al hablar de ETA y subrayar la injusticia que supuso su existencia se requiere una valoración “expresa” en estos términos. Así, ha señalado que fue injusto por su prolongación en el tiempo, por su “intencionalidad de imposición política”, por perpetuarse tras la Transición, la Amnistía y el Estatuto de Gernika, pero “sobre todo, por la gravedad e intensidad de los daños humanos irreparables producidos”.

Ausencia de EH Bildu

Es precisamente esa “valoración expresa” de la injusticia que supuso ETA la que viene reclamando a la izquierda abertzale desde hace años y la que de algún modo ha provocado la ausencia de representantes de EH Bildu. Quien sí ha asistido ha sido uno de los integrantes de la coalición, el secretario general de Eusko Alkartasuna, Pello Urizar, quien se ha dejado ver junto a representantes del PP vasco, el PSE, Podemos, además de representantes institucionales y empresariales.

Acto de homenaje a las víctimas del terrorismo. EFE

El lehendakari ha señalado que proclamar que fue injusto lo provocado por ETA supone “rechazar su enaltecimiento, legitimación o justificación”. También ha afirmado la injusticia de otras organizaciones como los GAL o el BVE y “organizaciones similares” que provocaron sufrimiento y víctimas y cuyas acciones “no siempre fueron reconocidos y, en algunos casos, ni siquiera investigados”. Ha añadido que la impunidad no debería caber sobre ninguno de estos hechos terroristas y sus víctimas y ante las que el Estado “tiene una responsabilidad”.

Todos los partidos, excepto EH Bildu han participado en el acto en el que se ha arropado a 50 víctimas de ETA, el GAL y el BVE

El lehendakari ha extendido la consideración de injusticia sobre otros atentados como los del 11-M. Barcelona “o las víctimas en el mundo” sobre la que se debe proclamar “explícitamente que ninguna causa tuvo nunca un valor mayor que la vida, la dignidad o la integridad de cada víctima”. Ha reclamado el derecho de todas ellas a “afirmar su derecho a la verdad, la justicia y la reparación”.

En su opinión, mientras la mirada hacia el pasado debe pivotar sobre esa consideración de injusticia ante lo sucedido “cuando miramos hacia adelante configuramos un círculo de unión entre víctimas y sociedad” para la construcción de un presente y un futuro en convivencia, “el reto es asumir junto la tarea”: “Caminemos juntos. No hay dos partes. Las víctimas por un lado y la sociedad por otro. Estamos juntos y conformamos un círculo de solidaridad y unión”.

Al acto no ha acudido ningún representante del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (COVITE) que justifica su ausencia en su discrepancia con la política de memoria y convivencia impulsada por el Gobierno vasco.