La CUP ha dejado claro hoy que el programa planteado por JxCat y ERC no es suficiente para obtener el apoyo de sus cuatro diputados. Mientras la candidatura de Jordi Sánchez a la investidura pierde apoyos entre las propias filas independentistas, que reclaman ya un gobierno efectivo, los antisistema han querido dejar claro hoy en el Parlament que la oferta de los dos grupos mayoritarios no es suficiente, sea quien sea el candidato. Con esta propuesta, advierten, los cuatro diputados de la CUP se mantendrán en la abstención en una votación de investidura.

El documento de JxCat y ERC “sigue teniendo lagunas importantes” ha advertido la diputada Natalia Sánchez, quien ha puesto en cuestión, por insuficientes, las promesas de republicanos y neoconvergentes sobre la implementación de la república o la puesta en marcha de políticas económicas consideradas básicas para los antisistema, como la nacionalización de la banca. “La CUP no ha pedido la creación de una comisión de estudio sobre la banca pública, ha pedido la creación de una banca pública” ha destacado la diputada antisistema a modo de ejemplo.

El portavoz de la CUP a las expectativas de JxCat y ERC no es nuevo, pero llega en pleno debate sobre la candidatura de Jordi Sánchez a la investidura, una candidatura inviable tras la negativa del Tribunal Supremo a excarcelarlo para que participe en el debate, que hoy ha sido cuestionada por la secretaria general de ERC, Marta Rovira. En este contexto, la negativa de la CUP adquiere visos de amenaza sobre cualquier otro nombre que ponga JxCat sobre la mesa.

El grupo se reunirá mañana en Bruselas con Carles Puigdemont para analizar esta situación, en la que las estrategias de las diversas facciones independentistas son cada vez más divergentes. ERC y PDCat coinciden en la necesidad de formar gobierno ya y acabar con la aplicación del 155, mientras el grupo de Bruselas vuelve a especular con la amenaza de una repetición electoral.

Y sectores de JxCat abogan por un candidato independiente y próximo a la CUP, como Quim Torra, para superar el bloqueo de los antisistema. Pero el PDCat ha dejado claro que sólo apoyará a un candidato del partido, es decir, a Jordi Turull, señalado desde hace semanas como el “plan C” de Puigdemont tras las dos investiduras fallidas que debían servir para mantener la confrontación con el Estado.

Lo que parece fuera de toda discusión tanto en el PDCat como en ERC es la negativa de Carles Puigdemont y Antoni Comín, ambos fugados en Bruselas, a renunciar a sus actas de diputados. Es la única vía para que los dos grupos mayoritarios del independentismo puedan aprobar una investidura en segunda vuelta con la abstención de la CUP, pero fuentes de uno y otro partido han dejado claro que la negativa de Puigdemont y Comín a renunciar es tajante, y los partidos no tienen vías legales para forzar la decisión.