La prensa británica acusa a Roberto Flórez García, ex agente del CNI condenado a 9 años de cárcel por traición a España en el año 2010, de haber sido la persona que facilitó a Rusia la información que llevó a la detención en 2004 de Sergei Skripal, el espía envenenado junto a su hija Yulia en Salisbury (Reino Unido) el pasado 4 de marzo, según cuenta el diario británico The TimesFlórez fue condenado por ofrecerse a pasar información a Petr Melkinov, consejero de inteligencia de la embajada de Rusia en Madrid entre los años 2000 y 2003, según se desprende de la sentencia del caso, por el que pasó cinco años en prisión. Entre los documentos incautados a Flórez que habrían sido ofrecidos a Rusia, sin que en el juicio se acreditara que la venta se produjo finalmente, figuraba uno llamado «Tres legajos informe número 1. Agentes dobles en las delegaciones del GRU y del SVR en España».

Flórez se ofreció a enviar informes periódicos a la embajada a cambio de 200.000 dólares. En ellos se comprometía a aportar información actualizada sobre «quién es quién» en el CNI -entonces CESID- y, entre otras cosas, «informarles sobre los procedimientos de trabajo que utiliza el Centro contra su país, tanto en España como en la Federación Rusa o terceros países, así como los objetivos informativos de la División de Contrainteligencia con relación a las actividades del SVR-GRU en el mundo». Además de la lista de agentes dobles, también se incautaron en el registro de su domicilio en el año 2007 -tres años después de que abandonara el CNI- un listado completo de personal, organigramas del centro y documentos de carácter similar.

En su defensa, Flórez siempre alegó que se trataba de un ejercicio práctico anexo a una monografía que se le había encargado para señalar las deficiencias de seguridad de los servicios de inteligencia españoles. Sin embargo, el tribunal estimó que «en modo alguno se puede dar visos de verosimilitud a esta justificación» y subrayó que lo que se le había encargado era un estudio sobre captación de fuentes inconsciente, es decir, sin que el captado tuviese noticia en ningún momento de que su interlocutor forma parte de un servicio de información. Circunstancia que no se produjo, puesto que en las cartas enviadas se identificaba incluso como un «directivo» del CESID.

Reclutado en España por un agente del MI6

Las identidades contenidas en ellos fueron entonces ocultadas por la seguridad operativa del propio CNI, que lamentó que varias misiones en el extranjero se habían visto comprometidas por la actuación de Flórez. Siempre según cuenta The Times citando fuentes de la inteligencia británica, los datos se llegaron a transmitir y una de las personas sobre las que Flórez habría informado a su contacto ruso fue Sergei Skripal, que fue reclutado por el MI6 cuando operaba en Madrid como espía del GRU ruso a mediados de los años 90. Se le dio entonces el nombre en clave de Forthwith y entabló amistad con otro espía británico encubierto, Pablo Miller, que ejercía bajo el pseudónimo Antonio Álvarez de Hidalgo y que le propuso iniciar un negocio de exportación de vino español a Moscú.

Según las informaciones aparecidas en la prensa británica en las últimas semanas, desde ese momento Skripal comenzó a ejercer como agente doble, proporcionando durante años información sobre más de 300 espías rusos a cambio de 3.000 dólares mensuales más pluses, todo en efectivo. Skripal volvió a Moscú en 1996 y se retiró oficialmente en 1999 debido a su mal estado de salud. Continuó realizando viajes recurrentes tanto al Reino Unido como a Málaga. Flórez comienza a contactar con la inteligencia rusa en diciembre de 2001 y continuó haciéndolo posteriormente: ofrecía información que había extraído de su trabajo en el CNI desde principios de los 90.

Sergei Skripal, durante una vista de su juicio en un tribunal militar de Moscú, en el año 2006.

Sergei Skripal, durante una vista de su juicio en un tribunal militar de Moscú, en el año 2006. EFE

May acusa a Putin

En lo relativo a la primera detención de Skripal, las fechas casan con la versión que la inteligencia británica ofrece a The Times. Skripal fue detenido en Moscú en diciembre de 2004, y condenado en 2006 por traición y espionaje. Conectar estas informaciones que Flórez habría proporcionado según el medio británico con el ataque de hace una semana es bastante más atrevido: pasaron al menos 15 años desde el último contacto acreditado con su contacto en la embajada.

Mientras tanto, Skripal fue liberado en julio de 2010 en el marco de un intercambio con espías rusos encarcelados en los Estados Unidos. El gobierno británico presionó para que Skripal fuese incluido en ese trato. Posteriormente se trasladó a Salisbury, donde había residido desde entonces y desde donde habría proseguido con su labor de información. Durante ese tiempo, Flórez permanecía en prisión en España.

El pasado 4 de marzo, el espía ruso fue encontrado en estado catatónico junto a su hija Yulia cerca de una pizzería en Salisbury. Se ha comprobado posteriormente que ambos fueron intoxicados con un agente nervioso desarrollado en Rusia y extremadamente extraño por su composición y uso. Restos del agente nervioso se han encontrado en la propia pizzería. La primera ministra británica, Theresa May, ha apuntado directamente hacia el gobierno de Vladimir Putin por el ataque y ha demandado explicaciones inmediatas al ejecutivo ruso.