“Estamos muy cerca, muy cerca de un acuerdo. Han trabajado mucho este fin de semana”. El embajador británico en España, Simon Manley, ha sido premonitorio. Poco después, los negociadores de la UE y el Reino Unido anunciaban en Bruselas que habían alcanzado un acuerdo sobre el periodo de transición, que abarca desde el 30 de marzo de 2019 hasta el 31 de diciembre de 2020. Gibraltar saldrá de la UE con el Reino Unido, pero se mantiene el veto de España sobre el futuro del Peñón.

El negociador británico del Brexit, David Davis, y su contraparte de la UE, Michel Barnier, anunciaron el acuerdo en una rueda de prensa el lunes, tras mantener intensas negociaciones. “Así evitamos incertidumbres a empresas y ciudadanos”, ha dicho Barnier. De hecho, supone una prórroga del Brexit, que se hará efectivo realmente ese 31 de diciembre de 2020.

Para avanzar, el Reino Unido tenía que hacer compromisos sobre la fecha en que entraría en vigor la libertad de movimientos, sobre la duración del periodo de transición y el acceso marítimo, según Politico. La UE también tenía que ser más flexible en los términos del acuerdo de transición. Al final, Londres ha cedido en lo relativo a la factura y los ciudadanos para ganar tiempo.

Aún queda que el texto provisional lo aprueben los jefes de Estado y de gobierno en la cumbre del jueves y viernes próximos. Londres ha de cumplir con la normativa europea hasta que termine la llamada transición post Brexit. Pero no tendrá ni voz ni voto sobre la toma de decisiones.

El pacto se aplicará provisionalmente sobre Gibraltar. “Sí, cubre a Gibraltar”, ha remarcado el negociador británico. Pero Barnier ha aclarado que la aplicación depende de la negociación bilateral de los gobiernos de España y Reino Unido. “España cuenta con la solidaridad de los socios europeos”, ha remarcado Barnier. En una nota al pie del texto se recuerda que España tiene poder de veto.

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, ha declarado en Bruselas que efectivamente se aplicará este periodo de transición en Gibraltar, siempre y cuando España y el Reino Unido estén de acuerdo en cómo se aplica de forma efectiva.

En un encuentro con periodistas españoles. el embajador británico en España reconoció que hay conversaciones constantes sobre Gibraltar. Sobre el papel saldrá de la UE cuando salga el Reino Unido, definitivamente el 31 de diciembre de 2020. Sin embargo, el gobierno español tiene derecho de veto sobre cualquier decisión que concierna al Peñón.

“Hemos de limitar el daño. Con buena voluntad podemos incluso reforzar la colaboración para garantizar la seguridad y la prosperidad en la zona”, ha dicho Manley, que siempre ve luz al final del túnel.

Gibraltar saldrá de la UE en marzo de 2019, pero seguirá beneficiándose de lo que comporta el mercado único hasta que termine 2020. Aún así el gobierno español ha de dar luz verde a las condiciones en Gibraltar de ese acuerdo de transición, según la cláusula 24. España quiere, por ejemplo, concesiones sobre el uso compartido del aeropuerto.

El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, sin embargo, rechaza ese veto de España y se ha felicitado de que el Reino Unido consiga sobre el papel que el territorio del Peñón esté incluido en el acuerdo de transición post Brexit. A su vez, Picardo mantiene que “no harán concesiones de soberanía, jurisdicción o control”, sobre el aeropuerto

En relación con la frontera irlandesa, aún queda por hacer, pero hay avances sustanciales. Irlanda busca garantías del Reino Unido para que Irlanda del Norte quede bajo control económico de la UE, lo que Londres no acepta. “Necesitamos una solución que requiere imaginación, tecnología y voluntad”, señalaba el embajador británico en Madrid, Simon Manley, que se declaró “muy optimista”. La vuelta a una frontera dura, a lo que se opone Dublín, parece descartada.

“Aún esperamos la reacción de Irlanda, y el tema se discutirá más, pero existe una convergencia de puntos de vista”, dijeron fuentes comunitarias a diversas agencias. “Los Estados miembros están bastante satisfechos”, aseguraron fuentes diplomáticas.

El ministro irlandés de Exteriores, Simon Coveney, tuiteó, tras ver al negociador de la UE, Michel Barnier: “El avance sobre asuntos irlandeses continúa siendo una prioridad y la solidaridad de nuestros socios es clave”.

El embajador británico en España, Simon Manley, destacaba: “Es una semana muy importante para todos los europeos. Vamos a dar un paso importante en el proceso de nuestra salida de la UE. El acuerdo de transición post Brexit nos dará tranquilidad a ciudadanos y empresas”. Efectivamente ese tiempo adicional en condiciones favorables para las dos partes dan más garantías para que el proceso concluya con éxito.

“Es un gran paso pero aún no es el final del camino”, ha señalado Michel Barnier, que aclaró que es una gran noticia que se haya progresado tanto en relación con los ciudadanos, los 4,5 millones de ciudadanos de la UE que viven en el Reino Unido y el millón largo de británicos que son ciudadanos de países de la UE.

En Madrid el embajador británico reconoció que habría que trabajar por conservar todo aquello que ha sido un éxito en la relación entre el Reino Unido y la UE, como la euroorden. “Ha sido un éxito de cooperación. Hemos de evitar una vuelta al pasado”. Es lo que se intenta con el Brexit y esta prórroga. Que no se retrase el reloj, ni para la UE ni para el Reino Unido.