La policía alemana ha trasladado a Carles Puigdemont a la prisión de Neumünster, según informa la prensa del país germano. El ex presidente de la Generalitat fue detenido a las 11:19 de esta mañana, en Schuby, 30 kilómetros después de cruzar la frontera con Dinamarca.

Puigdemont ha entrado en la cárcel pasadas las 3 de la tarde. Ha sido trasladado en una furgoneta gris con los cristales tintados. Ralph Döpper, el fiscal general adjunto de Schleswig-Holstein, el estado en el que ha sido detenido, no había querido dar ninguna información sobre su paradero «por razones de seguridad».

El expresidente de la Generalitat declarará este lunes ante un juez local, según ha informado la policía del estado de Schleswig-Holstein. La comparecencia en el juzgado servirá para verificar su identidad, ha explicado la policía en un comunicado.

La Fiscalía del estado federado de Schleswig-Holstein, a cargo del caso, determinará el lunes si mantiene a Puigdemont en custodia policial hasta que se resuelva su entrega a España, un paso que podría demorarse entre diez y 60 días.

La fiscalía española trabaja de forma «intensa» con la alemana para activar y ejecutar la orden europea de detención y entrega. Cabe destacar que el Código Penal alemán, a diferencia del belga, sí contempla delitos muy similares al de rebelión, por el que ha sido procesado por el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena.

En concreto, los artículos 81, 82 y 83 de la legislación penal alemana contemplan incluso la cadena perpetua para quien cometa delitos de «alta traición» que por medio de violencia o la amenaza de ella, traten de subvertir o alterar el orden constitucional. También contempla penas de hasta 10 años para quienes planifiquen acciones de este tipo. La existencia de un delito equivalente en la legislación alemana es clave para la posible extradición, que en el ámbito europeo exige la doble tipificación de los delitos.

La huida

Puigdemont ha sido detenido después de huir por carretera de Finlandia, a donde España había mandado originalmente la euroorden. Tras atravesar en coche Suecia y Dinamarca, fue detenido por la policía de fronteras alemana. La operación fue coordinada por el CNI y la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, que siguieron en todo momento los pasos del ex presidente de la Generalitat. La policía alemana estaba avisada de la inminente entrada de Puigdemont en su territorio.

En la operación de monitorización de Carles Puigdemont han participado entre 10 y 12 agentes. El dirigente independentista viajaba junto a otras cuatro personas en una furgoneta Renault Espace con matrícula de Bélgica.

¿Qué implica la entrada en prisión?

La entrada en prisión no adelanta nada sobre el sentido de la decisión final sobre la extradición, que en el caso de Alemania funciona como en la mayoría de países de la Unión Europea. Si el reclamado se muestra de acuerdo con su extradición, el proceso se completa en unos diez días. Si no, un juez debe valorar el caso y el expediente puede alargarse hasta tres meses.

De cualquier manera, la decisión de enviar a Carles Puigdemont a la cárcel de manera provisional hasta su puesta a disposición judicial habla del posible riesgo de fuga del ex presidente, que ya había escapado previamente de Finlandia. Cuando fue sometido al inicio del proceso en Bélgica, la justicia de ese país sí le permitió la libertad de movimientos.

Según la defensa del dirigente independentista, Puigdemont tratará de demostrar que la extradición por parte de España se solicita por «motivos políticos» para intentar que Alemania se niegue a hacerla efectiva. En este sentido cabe destacar la buena sintonía personal entre Mariano Rajoy y Angela Merkel, que ha apoyado al gobierno español durante el desafío independentista, si bien emplazando al diálogo entre ambas partes.