La policía alemana ha detenido al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont cuando acababa de cruzar en coche la frontera desde Dinamarca a raíz de la euroorden de detención cursada por la justicia española. La detención se ha llevado a cabo en aplicación de la petición emitida por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena.

Antes de que se confirmase su detención, el abogado del expresident, Jaume Alonso-Cuevillas, había anunciado la «retención», a la espera de que se practicasen las «comprobaciones» oportunas en relación con la orden de detención que tiene pendiente.

La prensa germana dice que la policía española tenía localizado a Puigdemont y cuando salió de Finlandia avisó a Alemania

Los agentes han parado a Puigdemont poco antes de este mediodía, cuando acababa de cruzar en vehículo la frontera alemana desde Dinamarca por una carretera en dirección al sur de Hamburgo, desde donde tenía la intención de regresar a Bélgica. Concretamente fue retenido en una autopista, a la altura de la localidad de Schuby, a 30 kilómetros de la frontera, según ha confirmado un portavoz de la policía alemana.

El diario alemán Focus asegura que el servicio de inteligencia español tenía localizado a Puigdemont y cuando salió de Finlandia hacia Alemania informó a la policía germana.

Al respecto de la retención del diritente, Alonso-Cuevillas ha asegurado en su cuenta de Twitter que el trato «ha sido correcto en todo momento» y que se encuentra en una comisaría. Ha explicado que Puigdemont volvía a Bélgica para «ponerse, como siempre, a disposición de la justicia belga» y que su defensa jurídica ya está activada.

El expresidente de la Generalitat estaba hasta ahora en paradero desconocido. La última referencia acerca de dónde se encuentaba fueron las declaraciones del diputado lapón Mikko Karna, que organizó el viaje de Carles Puigdemont a Finlandia, señalado que el dirigente salió del país el sábado por la tarde con destino a Bélgica. El abogado del dirigente independentista, Jaume Alonso-Cuevillas, lo confirmó posteriormente.

Antes de su retención por la policía alemana, el último gesto público de Puigdemont fue un mensaje de Twitter publicado anoche, en el que reprocha a Arrimadas que pida «diálogo» mientras «aplaude» el encarcelamiento de «diputados y libertades»

«Pides respeto y sois incapaces de mirar a los ojos a las familias de los presos políticos», prosigue el mensaje, que Puigdemont concluye afeando a Arrimadas: «Tu teatralización indignada en el Parlament es una indecencia histórica para la cámara».

Con la salida de Finlanda, el líder independentista había logrado evitar la orden europea de detención y entrega que España envió en la madrugada al país nórdico. La policía finlandesa, al no presentarse Puigdemont en comisaría, ya había comenzado el proceso de búsqueda y detención, admitiendo que no sabían dónde se encontraba.

Finlandia posee una legislación mucho más dura que la belga respecto a los intentos de separación de una parte del territorio del Estado, por lo que su futuro judicial era más complicado en este país.

Según un comunicado hecho público por este político finlandés, ambos valoraron las opciones de Puigdemont el viernes a mediodía. Quedarse en Finlandia implicaba iniciar el proceso de nuevo, y volver a Bélgica suponía regresar a un país en el que su extradición ya echó a andar en el mes de noviembre, aunque la orden fue luego retirada por la justicia española.