La Mesa del Parlament ha aceptado hoy la delegación de voto de Carles Puigdemont en los próximos plenos. La mayoría independentista se ha impuesto en el órgano de gobierno de la cámara catalana para fijar su criterio, pese a las reticencias de los letrados del Parlament, que han presentado su reserva ante esta decisión. JxCat solicitó la delegación de voto de Puigdemont antes del último pleno celebrado en el Parlament el pasado jueves, pero la Mesa no debatió entonces su admisión.

Una decisión precipitada en opinión del PSC, cuya portavoz ha recordado que el Tribunal Constitucional advertía en las medidas cautelares dictadas el pasado enero contra la delegación de voto de diputados con ordenes de búsqueda y captura, como es el caso del ex presidente catalán. Eva Granados ha anunciado por ello que, al igual que C’s, el PSC pedirá una reconsideración de esta decisión. «Por primera vez la Mesa ha votado un acuerdo en contra de las advertencias del Tribunal Constitucional» ha advertido Granados.

Inés Arrimadas ha anunciado también la petición de reconsideración de C’s y ha confiado en que por una vez la Mesa rectifique, antes de avanzar posibles medidas legales como un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional en caso de que la mayoría independentista mantenga su postura. Una advertencia a la que se ha sumado el PP, cuyo líder en Cataluña, Xavier García Albiol, ha tachado de «provocación» la decisión de la Mesa a la luz de las medidas cautelares dictadas por el Constitucional el pasado enero.

Con Puigdemont, son ya seis los diputados catalanes en prisión que han solicitado la delegación de voto: Oriol Junqueras, Jordi Sánchez, Raül Romeva, Jordi Turull y Josep Rull. En el caso de Puigdemont, sin embargo, su situación procesal, pendiente de la decisión de la justicia alemana sobre su extradición a España ponía en cuestión la aceptación de la delegación de voto, lo que ha llevado al representante de C’s en la Mesa, José Maria Espejo Saavedra a anunciar que presentarán una petición de reconsideración por la decisión impuesta por la mayoría.

La aceptación del voto de Puigdemont deja al bloque independentista a un solo voto de la mayoría simple sin depender de la CUP, el escaño que todavía ostenta el ex conseller Antoni Comin, independiente en las filas de Esquerra. El voto de Puigdemont podría hacerse efectivo esta misma semana, en el pleno convocado a petición de C’s en el que el partido naranja reclamará la comparecencia del presidente del Parlament, Roger Torrent, al que acusan de arbitrariedad en las decisiones tomadas al frente de la Mesa.

La fiscalía alemana apoya la extradición

Unas acusaciones a las que C’s sumará ahora la adoptada hoy para permitir que Carles Puigdemont delegue el voto en las sesiones del Parlament. La decisión de la Mesa ha coincidido con el anuncio de la fiscalía alemana, que ha pedido extraditar al ex presidente catalán, atendiendo a la petición del Tribunal Supremo. Esta petición debe ser examinada ahora por el Tribunal Superior de Schleswig-Holstein. Una situación anómala que ha llevado a los letrados del Parlament ha advertir del vacío legal en el que se adopta la decisión de aceptar la delegación de voto del ex president.

JxCat ya pidió la delegación de voto de Puigdemont en los días posteriores a la constitución del Parlament, lo que en su momento fue interpretado como la confirmación de que el ex presidente catalán no pensaba regresar a España para someterse en persona a la sesión de investidura convocada para el pasado 31 de enero. Una interpretación que llevó entonces al partido de Puigdemont a retirar la petición.