JxCat ha retirado del orden del día de la reunión de este martes de la Mesa del Parlament la solicitud del candidato a la presidencia de la Generalitat, Carles Puigdemont, de votar por voto delegado en el pleno de investidura. En el juego de estrategias de acción-reacción en el que se ha convertido la investidura catalana, los independentistas reaccionan así la advertencia de C’s y PSC que anunciaron sendas peticiones de reconsideración de la investidura atendiendo, precisamente, a que el candidato propuesto por el presidente del Parlament, Roger Torrent, ya había anunciado su intención de no acudir al pleno de investidura.

Paralelamente, Torrent ha aplazado la decisión sobre el voto delegado del resto de los electos huidos, una decisión que la Mesa ha acordado posponer. La mayoría independentista ha evitado así abrir hoy una nueva vía de impugnación y se ha limitado a proponer un nuevo encuentro de la Mesa el próximo jueves, en el que se acordará «la fecha y los detalles» del pleno del investidura.

La retirada de la petición de voto delegado de Puigdemont no garantiza en absoluto que el candidato a la presidencia de la Generalitat vaya acudir a la investidura. Como han señalado desde JxCat, «siempre están a tiempo» de presentar de nuevo la solicitud. Pero anula la opción legal de recurso de amparo al Tribunal Constitucional atisbada por los partidos constitucionalistas.

Aviso de Zoido

En este sentido, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha insistido esta mañana en que el Gobierno ha desplegado todos los esfuerzos necesarios para evitar que el ex presidente catalán entre en España sin conocimiento de las autoridades y fuerce así su detención durante la sesión del pleno de investidura, operación a la que apuntan algunas fuentes para mostrar ante la opinión pública europea el «carácter represor» del Gobierno y el aparato del Estado.

Fuentes de JxCat han anunciado esta decisión poco antes de la reunión de la Mesa, que deberá debatir ahora si acepta que el resto de diputados soberanistas que están en Bélgica pueden delegar su voto en un compañero de grupo de cara al pleno de investidura. Una decisión que condicionará el futuro de los electos huidos en Bruselas, puesto que sus votos son imprescindibles para que Puigdemont sea elegido por mayoría absoluta en primera vuelta.

La última decisión de todo ello la tiene la Mesa: cuatro de los siete miembros de este órgano son de JxCat y ERC, por lo que la decisión está en manos de estos dos grupos. Así lo ha recordado su presidente en los últimos días. Torrent reconoce que el informe de los  letrados de la Cámara sostiene que esta delegación de voto sería contraria al reglamento del Parlament, pero los mismos letrados esgrimen que la última decisión la tiene la Mesa, al ser el órgano rector.

Al final, ha indicado Torrent en repetidas ocasiones, la decisión sobre el voto delegado desde Bruselas o la investidura telemática «será una decisión política de la Mesa del Parlament».