Nueva jugada en ciernes del instructor del ‘procés’. El magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena está estudiando en estos momentos acudir ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que decida este órgano superior quién tiene razón sobre la interpretación del delito de rebelión si España o Alemania.

Según informan fuentes jurídicas, el instructor está actualmente analizando si plantea una cuestión prejudicial ante dicha instancia europea tras la diferencia de criterios entre ambos países que forman parte del espacio común europeo. Dicha cuestión se plantearía sobre la Decisión Marco de 13 de junio de 2002 relativa a la orden de detención europea y a los procedimientos de entrega entre Estados miembros. Si el magistrado del Alto Tribunal llega finalmente plantearla la euroorden quedaría en suspenso hasta que el TJUE resolviese la cuestión prejudicial.

Este movimiento de fichas del juez Llarena se produce horas después de que la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein decidiese este jueves dejar en libertad bajo fianza a Carles Puigdemont y determinase que no iba a ser entregado a España por un delito de rebelión.

Por su parte, la Fiscalía también está analizando en estos momentos la eventual posibilidad de ejercitar las acciones pertinentes “para la protección y defensa del orden jurídico europeo relativas a la OEDE ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea”.

Además, el Ministerio Público entiende que la decisión decretada por el tribunal alemán afecta exclusivamente a la medida cautelar adoptada respecto a Puigdemont pero “no es una medida definitiva, en el sentido que no entra a prejuzgar el fondo del asunto relativo a la entrega del mismo”.

En un comunicado, la Fiscalía recalca que la Decisión Marco europea sostiene que “las autoridades centrales en la ejecución de una orden de detención europea debe limitarse a un apoyo práctico y administrativo”.

El pasado 23 de marzo el magistrado del Alto Tribunal propuso juzgar al ex president de la Generalitat por un delito de rebelión y otro de malversación de caudales públicos a Carles Puigdemont, quien se encontraba prófugo de la justicia española. Dos días después, el líder separatista fue detenido en Alemania después de que el juez activara de nuevo la euroorden que había contra él.