El ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha abandonado este viernes la prisión alemana de Neumünster. El líder de JxCat llevaba encarcelado desde el pasado domingo 1 de abril, cuando la policía alemana le detuvo a petición de la Justicia española.

Puigdemont ha salido de la cárcel acompañado de su abogado y ha estado arropado por simpatizantes. Las fuerzas soberanistas han enviado a Alemania por la mañana diferentes delegaciones para acompañar al ex president en Neumünster.

En una intervención sin preguntas, ha agradecido solidaridad y el apoyo recibido en la prisión. «Es una vergüenza para Europa tener políticos encarcelados», ha asegurado.

Una quincena de diputados de Junts per Catalunya (JxCat), una delegación de ERC formada por los diputados Gerard Gómez del Moral, Anna Caula, Adriana Delgado y Ernest Maragall, el coordinador organizativo del PDeCAT, David Bonvehí, así como una delegación de Demòcrates de Catalunya, encabezada por el diputado Antoni Castellà, han viajado a la ciudad alemana.

Con gesto sonriente, el líder independentista catalán se ha marchado con su letrado, para preparar la rueda de prensa que dará en la tarde de este viernes, programada para las 18.00 horas.

La salida de ex president se produce después de que la ANC hiciera efectivo en la noche del jueves el pago de la fianza. La organización nacionalista realizó la transferencia de 75.000 euros exigida para que Puigdemont quede en libertad bajo fianza.

Puigdemont ha quedado libre tras la decisión de la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein. Contra el pronóstico del Gobierno, la Justicia alemana ha descartado el delito de rebelión en el proceso de extradición a España de Puigdemont. El primer mensaje que lanzó Puigdemont tras conocer la decisión fue un tuit en su cuenta oficial. «Nos vemos mañana. ¡Muchas gracias a todos!», señalaba el mensaje publicado en Twitter.

La puesta en libertad del político catalán supone un duro revés para la estrategia judicial del Gobiern contra el procés. El pasado 23 de marzo el magistrado del Supremo Pablo Llarena propuso juzgar al ex president por un delito de rebelión y otro de malversación de caudales públicos a Puigdemont, quien se encontraba prófugo de la justicia española. Dos días más tarde, el líder separatista fue detenido en Alemania después de que el juez activara de nuevo la euroorden contra Puigdemont.

La justicia alemana contradice el criterio de la Fiscalía del país germano, que había solicitado que Puigdemont continuara en prisión y consideraba viable la entrega tanto por el delito de malversación como por el de rebelión. La Audiencia Territorial, por tanto, no entiende que hayan concurrido circunstancias de violencia que puedan hacer equiparable el delito de rebelión español con el de Alta Traición contemplado por el Código Penal alemán.