Una tarde de ensueño de repente se transformó en una pesadilla en una de las ciudades más turísticas de Alemania. Dos personas han muerto este sábado en un atropello registrado en en el casco viejo de la localidad germana de Münster (oeste del país).

Según varios testigos, una furgoneta de reparto se abalanzó contra la terraza de un conocido restaurante, el Kiepenkerl, donde se encontraban bastantes personas sentadas. Es un lugar popular de encuentro, junto a la estatua del «niño del cesto» del mismo nombre.

Fuentes policiales han confirmado tres víctimas mortales, entre ellas el autor del atropello, y 20 heridos. Seis de ellos están muy graves, según el diario Bild. 

El conductor de la camioneta era un alemán de mediana edad con problemas psicológicos, que se ha suicidado con una pistola tras irrumpir contra los clientes del Kiepenkerl. Disfrutaban de un día primaveral en esta turística ciudad del oeste de Alemania.

El ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul, ha declarado el sábado por la noche que no hay indicios de que sea un atentado terrorista. También ha confirmado los tres muertos, incluido el autor del atropello.

«El presunto autor sería un alemán identificado como Jens R., nacido en 1969 y con antecedentes psiquiátricos en 2014 y 2016», según ha informado el Süddeutsche Zeitung en su página web. Carecía de antecedentes penales. Aún se desconocen los motivos que le han llevado a perpetrar este crimen.

Procedía del Sarre y vivía en Münster. De inmediato la policía registró la casa para confirmar que no hubiera explosivos.

Bomberos, ambulancias y Policía se desplazaron poco después de las 15.30 locales al centro de la ciudad para evaluar la situación.

Los heridos, según fuentes de la policía, han sido trasladados a los diferentes hospitales en helicóptero, ya que el perímetro que rodea al lugar está protegido y no se puede acceder a él con coche o ambulancia. Durante horas, reinó el desconcierto.

Ha alarmado la forma de proceder, al recurrir a un auto como instrumento para matar, que recordaba al atentado de Barcelona del pasado verano, o el de la víspera navideña de 2016 en Berlín. También coincidía con el aniversario de un ataque en Estocolmo con una furgoneta en el que el terrorista islamista mató a cinco personas.

En Münster había una gran concentración de policías porque estaba prevista a primera hora de la tarde una manifestación de población kurda. Esta coincidencia ha facilitado que las fuerzas de seguridad actuaran con gran rapidez.