El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha arrancado la campaña electoral de su partido en un discurso de clausura de la convención nacional en la que ha exhortado a los suyos a salir a la calle «con la cabeza bien alta a contar la verdad de lo que hemos logrado» y arremetido contra el que se antoja su principal adversario electoral: Ciudadanos. Si alguien esperaba alusiones al caso del «máster» de Cristina Cifuentes, que se olvide. Era, por otro lado lo previsible a pesar de que la cita ha estado fuertemente marcada por ello.

No han faltado las  alusiones ni a Cataluña ni a la situación económica, pero la parte más llamativa de su intervención han sido las alusiones implícitas a Albert Rivera, mucho más duras, que las que han tenido por objetivo al PSOE. Casi al arranque de su discurso ha afirmado que está el PP y luego «están los otros, los que no han sabido gobernar nunca y los que no han gobernado jamás y por eso lo prometen todo, gratis, sin compromiso y sin responsabilidades». Son los mismos, ha proseguido que «arreglan las pensiones, el desempleo y con una palmada el déficit y a vivir que son dos días».

Rajoy ha acusado el golpe de los sondeos que dan ventaja al partido de Rivera

Echando a veces mano de su inveterado sentido de la ironía, que últimamente prodiga muy poco, ha dicho estar convencido de que el alcalde del pueblo más humilde de la sierra de Grazalema (Cádiz) «sabe más que esos expertos lenguaraces que tantos consejos regalan».

Es evidente que Rajoy ha acusado el golpe de unos sondeos sobre intención de voto que si bien intentan minimizar, les han hecho mella. Por eso se ha quejado de que unos «ponen un precio en Andalucía y otro mucho más alto» en el Congreso. También de que «no tienen una idea sobre España ni tampoco de España y por eso escudriñan y buscan fuera de nuestro país las recetas que se supone que necesitamos:  primarias de Estados Unidos o contrato laboral de nueva Zelanda como quien compra imanes para decorar un frigorífico». Eso sí, «hay otros que son peores porque puestos a buscar modelos prefieren picotear en Irán o Venezuela», en alusión a Podemos, de lo que también ha hablado en un par de ocasiones.

La crisis catalana será pronto «un mal recuerdo»

«Mientras algunos se desviven o dividen contando cuántas naciones hay en España, nosotros trabajamos para mejorar la gran nación que tenemos», ha proseguido. Así, ha defendido ante los 3.500 cargos del PP que se han dado cita en el hotel de Sevilla donde el PSOE celebró su último congreso federal, que  los populares actúan con «coherencia, firmeza y moderación». También que rechazan «el sectarismo, el no es no, el pero no, el ya se verá, según sople el viento. Hoy sí y mañana no, que de todo hay en la viña española. No arrastremos dogmas ni complejos», frente a los irresponsables que «sólo fabrican paro, crisis y decepción».

También ha habido sus dosis de crítica hacia un socialismo al que ha calificado de oposición «fútil» que es, ha dicho, «la que empieza por no apoyar la presidencia de un español en el Banco Central Europeo y  veta a una socialista para el Grupo Europeo, algo verdaderamente notable». Eso sí, también ha hecho votos por un acuerdo con el primer partido de la oposición sobre financiación autonómica.

«Ejemplo de democracia y libertad»

Sobre la crisis catalana ha augurado que pronto será «un mal recuerdo» en un país unido ejemplo «de democracia, de libertad y de respeto a los derechos de las personas». Rajoy ha lanzado este mensaje tras las manifestaciones de la ministra alemana de Justicia, Katarina Barley, quien respaldó la decisión de la justicia de su país de poner en libertad a Carles Puigdemont y agregó que el ex presidente catalán podría llegar a ser un hombre libre en un país libre, «es decir, en la República Federal alemana».

Sin aludir directamente a Barley, ha reivindicado la respuesta del Ejecutivo a «la mayor crisis» que le ha tocado afrontar, el secesionismo catalán, con la aplicación del 155 de la Constitución para intervenir la Generalitat. «La aplicación de 155 ha demostrado que la democracia tiene instrumentos para defenderse cuando es agredida. España es mucho más fuerte de lo que algunos pensaban. Los mecanismos que tuvimos que desarrollar son fortalezas que quedan para el futuro. No queremos que esto vuelva a ocurrir, pero hoy todos tienen más claro lo que pasaría», ha advertido.

Cada día son menos los que no pueden trabajar»

Respecto a la crisis económica y del desempleo apela a que «cada día son menos los que no pueden trabajar pero tenemos que seguir trabajando. Queremos crear en los próximos dos años los mismos empleos que se han creado en los últimos cuatro años en nuestro país. Queremos más empleos indefinidos y salarios más altos», ha afirmado asegurando que el resto de partidos «prefieren dedicarse a otras cosas y se pasan todo el día hablando de las cuestiones más peregrinas» como la memoria histórica.

En cuanto a los pendientes Presupuestos Generales del Estado para este año los ha calificado de «viables» y no un ejercicio «de  ilusionismo de la oposición». Son las cuentas que «nos permiten cumplir nuestros compromisos como nación europea además de buenos y útiles para los españoles». En definitiva son las cuentas que «me hubiera gustado hacer en 2012 cuando llegué al Gobierno», ha admitido.

¿Os imagináis lo que estarían diciendo esa colección de parlanchines que  se pasan el día dando lecciones?»

«¿Os imagináis lo que estarían diciendo esa colección de parlanchines que  se pasan el día dando lecciones si hubieran hecho la mitad? Llenarían España de cartelones. Se acabaría el incienso para tanto botafumeiro y no habría medallas para todos», ha ironizado arrancando una aplauso de los asistentes, necesitados de una buena dosis de moral.

En definitiva, «en mayo habrá elecciones. Sé que estáis trabajando. No queda tiempo que perder». El presidente del Gobierno ha pedido a los suyos que convenzan «a todos de la vigencia de nuestro proyecto y de que somos gente de palabra». «Otros -ha proeseguido- no tienen nada que presentar, porque son nuevos y no tienen pasado, no han gobernando nunca y lo presentan como un gran mérito».

«Peroratas huecas»

En cambio, el PP tiene «pasado y presente, pero sobre todo futuro. Los demás son una apuesta, una hipótesis y nosotros una certeza. Todo el mundo sabe qué defendemos y conoce nuestras trayectorias con sus cosas buenas y otras que no nos gustaría que volvieran a producirse nunca», en la única alusión a los casos de corrupción.

Son los otros los que «ofrecen incertidumbre con peroratas huecas o propuestas lisonjeras. Ganaremos a la demagogia. Vamos a hacer todo lo posible para que sigan confiando en nosotros, salid a la calle con la cabeza bien alta a contar la verdad de lo que hemos logrado. Tenemos el aval de los hechos y la credibilidad de quien cumple lo que promete. No ocultéis el orgullo legítimo de seguir sirviendo a España».