Unas 4.000 personas han secundado esta tarde la concentración celebrada en la Plaza de las Merindades de Pamplona por diversas asociaciones de víctimas del terrorismo, culturales y sociales en apoyo a los dos guardias civiles y sus parejas a modo de «desagravio» según han asegurado los convocantes ante la falta de apoyo de las instituciones navarras. El acto ha contado con la intervención del filósofo Fernando Savater quien ha asegurado que después de la agresión que sufrieron Óscar, Alvaro, Pilar y María José la noche del 15 de octubre en el bar ‘Koxka’ de Alsasua «comenzaron a funcionar los mecanismos de odio que convierten a las víctimas en verdugos».

La concentración de apoyo, al contrario que la celebrada este sábado en la capital navarra en apoyo a los ocho acusados durante el juicio iniciado ayer en la Audiencia Nacional, no ha contado con la presencia de ningún representante del Gobierno de Uxue Barkos. El Ejecutivo foral ha tildado hoy de «manipulación» el acto al perseguir «paliar» el supuesto daño hecho a las víctimas por parte de la instituciones públicas. La portavoz del Gobierno, María Solana, ha recordado que el Ejecutivo «ha estado, está y estará con las personas agredidas».

El acto, en el que según los organizadores han participado alrededor de 4.000 personas, ha sido convocado por colectivos de víctimas como COVITE, la Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo de ETA, la Asociación por la Tolerancia o el movimiento Vecinos por la Paz, así como la asociación cultural Doble 12 y RN. Bajo el lema “Estamos con vosotros. María José, Pilar, Óscar y Alvaro” (las dos parejas y los agentes agredidos) ha tenido lugar minutos después de que en Madrid concluyera la última de las declaraciones de los dos agentes y sus parejas en la Audiencia Nacional como testigos protegidos. Savater ha afirmado durante su intervención que uno de los elementos más lamentables en este caso ha sido que mientras el Ejecutivo de Barkos «enarbolaba la bandera del feminismo ha dejado solas a dos mujeres», en referencia a las dos parejas de los agentes agredidos: «Por ser novias de guardias civiles no han merecido protección ni reconocimiento. Al contrario, se han ganado el olvido y hasta el desprecio».

El manifiesto leído por Savater define la agresión de Alsasua como un reflejo del «medio siglo de terrorismo que hemos sufrido en Navarra». Recuerda que Óscar y Alvaro fueron agredidos por su condición de guardias civiles y sus parejas por ser novias de ellos, «y todo ello siguiendo el manual de instrucciones diseñado por ETA en su campaña Alde Hemendik contra las fuerzas de Seguridad».

«Sin el menor signo de solidaridad»

Savater ha asegurado que con el apoyo dado a los agresores por parte de las instituciones públicas navarras durante meses «se ha intentado presionar al poder judicial» y restar gravedad a los hechos. Ha cuestionado que «a los matones» se les llame como «los jóvenes o los chavales» y a la agresión «pelea de bar» en lo que ha definido como un intento por «blanquear el relato, porque si ETA no hubiera existido este episodio nunca habría ocurrido». Ha reprochado a las instituciones que en nombre de todos los ciudadanos navarros no hayan mostrado «el menor signo de solidaridad con las víctimas». El manifiesto concluye subrayando que trasladan «alto y claro» que los presentes en el acto de apoyo «estamos con ellas».

También la presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País vasco, Consuelo Ordoñez, ha intervenido para asegurar que el acto celebrado esta tarde debía suponer un «desagravio con las únicas víctimas de la brutal agresión de Alsasua». Ordóñez ha participado tras llegar desde Madrid donde esta mañana ha acudido a la Audiencia Nacional para estar presente en la declaración de los dos agentes y sus parejas. Poco antes de acceder a la sala ha afirmado que hoy por fin llegaba «el día de la verdad» con los testimonios de las víctimas,