La Junta de Portavoces ha vivido hoy una situación inédita: una mayoría integrada por PP, la CUP, JxCat y ERC ha aprobado debatir por trámite de lectura única la propuesta de los populares para reformar la Ley de ex presidentes de la Generalitat.

El objetivo del PP no es otro que limitar los beneficios de Carles Puigdemont como ex presidente catalán. El del bloque independentista, apoyar la lectura única para que el PP no pueda rechazarla cuando pidan reformar por la misma vía la Ley de presidencia para permitir la investidura y el gobierno telemático.

El PP presentó la semana pasada una propuesta de reforma de la Ley de ex presidentes para limitar sus beneficios al territorio nacional -es decir, que no puedan recibir el sueldo de ex presidente en el extranjero- y que pierdan sus prerrogativas en caso de sentencia firme en su contra.

Unos objetivos en los que podría haber encontrado el apoyo de C’s y PSC. Pero se ha quedado solo al proponer que esta reforma se vote por el procedimiento de lectura única, es decir, sin pasar por debate en comisión. Una fórmula que el bloque independentista quiere utilizar para reformar la ley de presidencia en favor del gobierno telemático.

Los Comunes se han sumado en este caso a las reticencias del bloque constitucionalista, mientras Esquerra mostraba su satisfacción por el antecedente sentado.

La decisión de la Junta de Portavoces debe ser ratificada ahora por la Mesa y el Pleno, ámbitos en los que con toda seguridad se impondrá la mayoría independentista.

Pleno burocrático

Al margen de esta decisión, la Mesa y la Junta han acordado hoy la convocatoria de un pleno el próximo 25 de abril, para convalidar los dos decretos del Gobierno sobre la recuperación de la paga extra de los funcionarios de la Generalitat y la prórroga de los presupuestos. El día 26 se agota el plazo para convalidarlos y hoy JxCat y ERC han abogado por la convocatoria de este pleno para evitar que los decretos decaigan y se retrase toda la tramitación.