“Mantenemos candidatura de Puigdemont, aseguraba este lunes Elsa Artadi, portavoz de JxCat, apenas unos minutos después de anunciar que habían oficializado la candidatura de Jordi Sánchez ante el presidente del Parlament, Roger Torrent, en la segunda ronda de contactos para formalizar la investidura catalana. Después de que la CUP les afeara su renuncia a investir al líder del partido por “someterse” a la legislación, Artadi insistía en la idea que ya avanzó en su momento el propio ex president: la renuncia es temporal.

Artadi argumentó que JxCat “pidió la retirada temporal” de la candidatura de Puigdemont “porque no todas las fuerzas del independentismo creían que hubiera suficientes garantías”, en referencia a ERC, que apoyó la suspensión del pleno decidida por Roger Torrent y reclamó una investidura que diera paso a un “gobierno efectivo desde el minuto uno”. Desde JxCat se advierte, sin embargo, de que no han renunciado a la presidencia para Puigdemont, y la propuesta de reformar la Ley de la Presidencia de la Generalitat sigue en la recámara del partido a ese efecto.

La candidatura de Sánchez debe servir al bloque independentista para superar el bloqueo y levantar el 155, tal como les reclaman sus bases, mientras se sigue trabajando “para dar garantías a la investidura de Puigdemont con la modificación de la Ley de Presidencia y del reglamento del Parlament” aseguraba Artadi.

Gobierno telemático

JxCat ya propuso estas dos modificaciones legislativas el pasado 9 de febrero, tras la suspensión de la investidura de Puigdemont. Con ello pretenden habilitar una presidencia telemática con reuniones del Consell Executiu vía Skype, así como modificar el reglamento del Parlament para ampliar los supuestos de voto telemático. La intención inicial de Puigdemont y su partido era que estas reformas se aprobaran por vía de urgencia y lectura única en un pleno previo al de investidura, para dar cobertura legal a su investidura.

Pero la Mesa del Parlament rechazó la iniciativa, provocando un nuevo enfrentamiento entre Torrent y JxCat, y aparcó el debate pidiendo un informe de los letrados sobre las pretensiones del partido de Puigdemont. Informe que hoy debatirá la Mesa del Parlament y que, según se ha filtrado, advierte en contra de la pretensión de JxCat de aprobar esas reformas por vía exprés y en contra de las medidas cautelares dictadas por el Tribunal Constitucional y las limitaciones impuestas por la aplicación del artículo 155.

Los letrados no afirman, sin embargo, que la reforma en sí sea inconstitucional, advierten sólo contra la fórmula por la que JxCat pretendía implementarla. Y el hecho de que Puigdemont haya renunciado a la investidura elimina la contradicción con las cautelares dictadas por el TC. Por eso los neoconvergentes estudian ahora recuperar la fórmula para plantear de nuevo, en un futuro, la investidura de Puigdemont.

Para eso, sin embargo, deberían llevar el debate al Parlament por vía ordinaria, puesto que los letrados dejan claro que se trata de una ley “de especial trascendencia institucional” que no puede ser reformada por lectura única. Y contar con el apoyo de ERC en una maniobra que abriría de nuevo el melón de la composición del Govern. Ese proyecto les permite, sin embargo, mantener ante la CUP el discurso de la desobediencia al Estado con la creación de un marco institucional a medida.