Roger Torrent está en Ginebra para denunciar la «vulneración de derechos fundamentales en España, pedir implicación internacional en la defensa de estos derechos y buscar la complicidad» de las organizaciones de defensa de los derechos humanos. Así lo ha asegurado el presidente del Parlament tras reunirse con representantes del Comité de Defensa los Derechos Humanos (CDH) de la ONU, el mismo al que ha recurrido Jordi Sánchez para denunciar la actuación del juez Pablo Llarena en la instrucción del caso por la celebración del 1-O y la declaración de independencia.

«Nuestra voluntad es generar marco que permita la resolución política de un problema político» ha afirmado Torrent, quien ha asegurado que sus quejas han sido bien recibidas por los representantes de NN.UU., que no han comparecido ante la prensa tras el encuentro.

Esta tarde, el presidente de la cámara autonómica y dirigente de Esquerra se reunirá con otras organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos humanos que no han especificado, así como cargos electos suizos, para «trasladar la preocupación por la situación en Cataluña».

«No nos podemos quedar impasibles, inactivos. Tenemos que actuar y tomar la iniciativa» ha argumentado Torrent, al que la portavoz socialista, Eva Granados, le preguntaba ayer «cuántas veces se tendrá que hacer perdonar haber suspendido» el pleno de investidura de Carles Puigdemont me comprometí a hacer todo lo posible para defender los derechos de participación política de los dipus del parlament

Torrent acusa a Llarena «vulnerar las decisiones» del Comité de Defensa de los Derechos Humanos de Naciones Unidas

El presidente del Parlament se ha referido a las investiduras fallidas de Carles Puigdemont -por las medidas cautelares dictadas por el Tribunal Constitucional- y Jordi Sánchez, por la negativa del juez Pablo Llarena a aprobar su excarcelación para acudir a la sesión plenaria. En este caso, Torrent ha insistido además en que la negativa del magistrado del Supremo supone «una vulneración de las decisiones de este organismo internacional» que se ha apresurado a denunciar ante los representantes de NN.UU.

El Tribunal Supremo «ha impedido que Jordi Sánchez se someta a la investidura pese a que el Comité insto a España a tomar medidas para garantizar sus derechos políticos» ha destacado Torrent para ejemplificar la supuesta desobediencia del juez Llarena a la ONU. Una tesis que no aceptó el magistrado cuando denegó la libertad a Sánchez, en un duro auto en el que defendía las medidas cautelares de prisión incondicional para los procesados.