La banda terrorista ETA ha emitido un comunicado en el que reconoce el daño causado y asegura que «nada de ello debió producirse jamás». Dice sentirlo «de veras». Afirma que con muchas de sus acciones armadas ha provocado «daños que no tienen vuelta atrás» y ante los que «les pedimos perdón» a sus familiares y a las personas heridas. Dice que es consciente de que sus palabras no repararán lo ocurrido «ni mitigan el dolor» pero insta a aceptar su perdón con respeto «sin querer provocar de nuevo aflicción alguna». La banda señala que durante décadas se «ha padecido mucho en nuestro pueblo». Reconoce su «responsabilidad directa» en ese dolor provocado por «tantos» muertos, torturados, secuestrados o personas que han tenido que huir al extranjero, «un sufrimiento desmedido», dice.

En un comunicado publicado por los diarios Gara y Berria y titulado ‘ETA al pueblo vasco: declaración sobre el daño causado’, la organización terrorista añade que ese dolor «no debió prolongarse tanto tiempo» y que ese «conflicto político e histórico» debió de haber contado con una solución «democrática justa» mucho antes. Hace un breve repaso por las razones que le llevaron a la lucha armada y lo sitúa en el sufrimiento que en su opinión «imperaba antes de que naciera ETA» y que ha continuado «después» de que ha abandonado las armas. Sitúa el origen de ese sufrimiento en la Guerra Civil y en particular en el bombardeo de Gernika de 1937, un hecho tras el cual «generaciones enteras», asegura ETA, «heredamos aquella violencia y aquel lamento».

ETA reconoce que ha provocado «mucho dolor» que no tiene solución por lo que pide «perdón» en especial a víctimas «sin responsabilidad alguna»

ETA afirma ser consciente de que durante las décadas de su actividad armada «hemos provocado mucho dolor, incluidos muchos daños que no tiene solución». Por ello, continua señalando su deseo de mostrar «respeto a los muertos, a los heridos y las víctimas que han causado las acciones de ETA». Realiza una diferenciación entre sus víctimas al señalar que ha provocado víctimas «que no tenían una participación directa en el conflicto» y que ha perjudicado a ciudadanos «sin responsabilidad alguna».

En el comunicado, con fecha 8 de abril, que llega apenas dos semanas antes de que la organización terrorista escenifique su disolución -que podría producirse el primer fin de semana de mayo– en Bayona y a la que no hace referencia, señala que respeta que «muchos consideren y expresen» que su actuación ha sido «inaceptable e injusta». Recuerda a continuación que «otros muchos» también ha sido totalmente injusta las acciones llevadas a cabo «bajo el disfraz de la ley» por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado «y de las fuerzas autonomistas que han actuado conjuntamente». Apunta que tampoco esos ciudadanos «merecen ser humillados» ya que de lo contrario, según la banda, supondría interpretar que «ha existido un daño justo que merece aplauso».

Acciones «que nadie ha esclarecido»

ETA afirma incluso que el pasado «nadie lo puede cambiar» pero alerta del riesgo que supone que ahora se quiera «desfigurar» u ocultar «determinados episodios». Por ello, apela a que «reconozcamos todos la responsabilidad contraída y el daño causado». El comunicado de la banda concluye señalando que de cara al futuro se debe abordar «la reconciliación», que reconoce «se está produciendo con honestidad entre la ciudadanía». Llama a «conocer la verdad de modo constructivo para «cerrar heridas y construir garantías para que ese sufrimiento no vuelva a suceder». Para ello considera que sería positivo dar una solución «democrática al conflicto político», lo que en su opinión facilitaría la construcción de la paz y la libertad en Euskal Herria «para apagar definitivamente las llamas de Gernika».

La banda asegura que ha aclarado «lo que ha hecho» pero el Estado no, «reconozcamos todos la responsabilidad contraída y el daño causado»

Junto al comunicado la organización terrorista ha hecho pública una explicación sobre las razones que le han llevado a emitir un comunicado para reconocer el daño causado. En ella asegura que lo hace porque la sociedad vasca «ni necesita ni quiere ejercicios de cinismo o hipocresía». Considera que esta declaración nace desde «la honestidad y el pleno respeto». Confía en que contribuya a «enraizar la convivencia» que anhela la sociedad vasca. Asegura que ésta se debe construir «sin olvidar el pasado pero sin hipotecar el futuro». Reprocha a quienes «tienen otros intereses políticos» que se empeñen en «complicar la situación» menospreciando los avances dados por la organización.

Recuerda que tras su debate interno ha constatado que ella «ha reivindicado todas las acciones» y la militancia de ETA ha asumido su «responsabilidad colectiva»: «ETA ha aclarado qué es lo que ha hecho». Lo subraya para afirmar a continuación que aún existen «muchas acciones violentas producidas en Euskal Herria que nadie ha asumido, que nadie ha esclarecido». La banda no hace referencia alguna a los cientos de asesinatos y atentados que ha provocado durante casi seis décadas y cuya autoría aún no han sido esclarecida.

Critica que no se haya podido llevar adelante si final aplicando procedimiento similares a la «resolución de otros conflictos» lo que en su opinión ha impedido que se apliquen procesos adecuados «para obtener verdad, justicia y reparación». Señala que en su lugar algunos se han «obcecado» en dar prioridad a la «batalla del relato», una circunstancia que lamenta, «es una lástima». ETA concluye la explicación de su reconocimiento de daño causado  apelando a que se conozca «la verdad» que asegura que vendrá de la parte de la sociedad civil, y los agentes y representantes institucionales que actúan «de buena fe». Una verdad que asegura debe construirse con aportaciones basadas en «la información disponible a través de la historia de ETA y de quienes hayan militado en ella, en la medida de sus posibilidades y «con responsabilidad».

Las víctimas le piden esclarecer atentados

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha criticado el comunicado de ETA asegurando que es un intento más para «justificar su actividad terrorista». Considera que es un intento por diluir su responsabilidad y subraya que a lo largo de él justifica su nacimiento y el uso de la violencia apelando al bombardeo de Gernika. Señala que no hace autocrítica ya que sitúa a sus víctimas «al mismo nivel que los ‘torturados’ o las ‘personas que se han visto obligadas a huir al extranjero'». La AVT recuerda que en el comunicado de perdón hecho público hoy ETA habla de unas víctimas «que no tenían una participación directa en el conflicto» y justificando que terminara con ellas «obligadas por las necesidades de todo tipo de la lucha armada».

La AVT le exige a ETA responsabilidades «individuales» y que esclarezca los asesinatos sin aclarar

Las víctimas recuerdan que a lo largo del comunicado no hace referencia alguna a su aportación para el esclarecimiento de «los atentados pendientes de resolver». La AVT considera que lo dicho ahora por ETA poco aporta ya que ETA siempre «como bien dice» ha reconocido el daño que causaba. Para la VT la banda «sigue justificando el uso de la violencia en el marco de un conflicto inventado y equiparando a las víctimas del terrorismo con las víctimas supuestamente del Estado». Añade que intenta «blanquear» su pasado criminal y le pide que se declare como «la principal vulneradora de derechos humanos» durante décadas. También le urge a que asuma su responsabilidad de modo «individual» para que los que se encuentran huidos «pasen a disposición judicial para la resolución de los atentados cometidos por ETA pendientes de esclarecer».

Por último, la AVT le reclama a ETA la entrega de «todas las armas intactas y del material» que posea y el desmantelamiento de sus estructuras. Al Gobierno le insta a terminar con lo que califica como «paripé de comunicados, farsas y puestas en escenas» y que tome la iniciativa para neutralizar «esta campaña propagandística de ETA».

Urkullu pide consideración a «todas las victimas»

Por su parte el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) considera inaceptable que ETA divida a las víctimas entre culpables e inocentes y «pida perdón» solo a aquellas que «no tenían una participación directa en el conflicto». Considera que esta postura implica la justificación del asesinato de centenares de personas en el contexto de un «conflicto inexistente que ETA se empeña en mantener para fundamentar su historia y difuminar su responsabilidad sobre los crímenes cometidos». Parta Covite ETA trata a las víctimas «como daños colaterales en la imposición de un proyecto totalitario al que ni los terroristas ni su brazo político han renunciado».

«Enunciar una petición de perdón selectiva significa insultar a las víctimas del terrorismo y a toda la sociedad», afirman desde el Colectivo. «La única aportación que ETA puede hacer a la sociedad a la que lleva golpeando medio siglo es esclarecer los más de 400 asesinatos que quedan sin resolver y dar la ubicación de los cadáveres de las víctimas desaparecidas».

El lehendakari reclama a ETA que también realice una valoración «ética» de su actividad armada

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha pedido a ETA que en la declaración definitiva de su final «tenga en la misma consideración a todas las víctimas» y «reconozca el daño injusto causado por su actividad». En declaraciones a los medios de comunicación, Urkullu se ha referido, de esta forma, al comunicado hecho público por ETA, en el que la banda terrorista hace mención a que ha provocado también víctimas que no tenían «una participación directa en el conflicto», y, en este sentido, señala que su actuación «ha perjudicado a ciudadanos sin responsabilidad alguna».

Urkullu ha dicho que se reserva para hacer una valoración «sopesada» ante la sociedad vasca «cuanto ETA proclame su final definitivo de manera unilateral». «Me gustaría que el final tuviera un componente de fundamentación ética», ha añadido. «Hasta entonces considero que, siendo un paso el que hoy hemos conocido, tiene oportunidad ETA o quienes redacten los comunicados para en el momento de la declaración definitiva de su final de manera unilateral para tener en la misma consideración a todas las víctimas y para reconocer el daño injusto causado por su actividad», ha manifestado.