La banda terrorista ETA podría anunciar su disolución el primer fin de semana de mayo en una localidad del País vasco francés. La información la ha avanzado esta tarde la televisión pública vasca que asegura que, según ha podido conocer, el anuncio se llevaría a cabo con una escenificación en términos similares a como se desarrolló su desarme el 8 de abril de 2017 en la localidad de Bayona.

Según la información de ETB, en el acto de disolución participarían agentes políticos y sociales y algunos representantes de organismos internacionales, que no cita. Los detalles se darían a conocer este lunes en una comparecencia pública en Bayona en la que intervendrían representantes del llamado Grupo Internacional de Contacto, al que pertenece el abogado sudafricano Brian Currin, que ya intervino de modo directo en el desarme, así como de representantes del movimiento ‘Bake Bidean’ y el Foro Social. Todos ellos tuvieron una participación directa en la operación de entrega de armas llevada a cabo por ETA hace ahora justo un año.

El anuncio de su disolución estaba previsto por la propia banda armada para antes de verano, sin que hasta el momento se hubiera detallado la fecha. Según la información conocida hoy ésta se podría escenificar el 5 ó 6 de mayo próximos. Una decisión que se adopta tras un largo proceso de debate interno en el seno de la organización terrorista y que ha concluido con un amplio acuerdo. La organización criminal ha abordado su final no sólo analizando el modo de llevarlo a cabo sino también modificando la situación y condiciones que aplicaba a sus presos en lo relativo a los beneficios penitenciarios.

El Ente público asegura que el lunes se harán públicos los detalles del acto que escenificará su final

Por el momento el Gobierno vasco ha evitado hacer cualquier tipo de valoración y considera que las fechas dadas responden más a la especulación «de un medio de comunicación» que a un anuncio confirmado de las intenciones de la organización terrorista.

Inicialmente se llegó a contemplar la posibilidad de que ETA anunciará su final a comienzos de este año. Más tarde se apuntó a que se podría escenificar coincidiendo con el primer aniversario de su desarme el pasado 8 de abril en Bayona. Finalmente, se aseguró que se haría efectiva antes de este verano. Con su disolución ETA pondrá fin a casi seis décadas de existencia, desde su fundación el 31 de julio de 1959 tras una escisión de las juventudes del PNV. En su anteúltimo comunicado, en febrero de este año, ETA se refería a su disolución asegurando que daba por finalizado su “ciclo y función” y descartando convertirse en una organización civil. Dentro del proceso de debate interno la dirección de la banda proponía al resto de los integrantes decantarse por redirigir sus fuerzas a fortalecer el proyecto de la izquierda abertzale para continuar con su aspiración de «liberación nacional de Euskal Herria». Concluía que ya no podía “esperar ni a nada ni a nadie” y señalaba que le correspondía “cerrar el tiempo del conflicto armado y las situaciones relacionadas” para abrir una etapa “totalmente nueva”.

Debate interno finalizado

El proceso que desde hace unos meses lleva a cabo ETA entre sus miembros está compuesto por un debate sobre tres documentos. Uno de ello hace referencia a la “contextualización histórica” de su lucha, otro al periodo que transcurre desde 2009 hasta la actualidad y un tercero, el único que se ha sometido a votación, denominado como “propuesta política” y que define el papel que debería jugar ETA una vez disuelta.

Así, señala que el camino iniciado hace casi seis décadas “no ha llegado a su fin” ni se encuentra “cegado”.  Afirma que el camino que aún le resta por andar “se debe realizar de otra forma”. Recuerda que ETA tiene “suficiente bagaje” y tranquilidad estratégica para saber cómo y dónde volcar “su capital político”. La dirección de la banda ha descartado convertirse en una organización “convencional” ya que requeriría “reinventarse” tanto en lo relativo a su estrategia, como en sus “funciones políticas y medios de lucha e influencia”. Considera que para mantener “algún tipo de autoridad moral” las mayorías que requeriría actualmente en la sociedad son “ciertamente amplias” y no le entenderían, con el riesgo que supondría de terminar por convertirse en unas “siglas fantasma”.

En su último comunicado, fechado el 1 de abril pasado, la organización terrorista hizo público un comunicado dedicado a “honrar” a sus militantes, un texto en el que no hacía referencia explícita a su posible disolución, aunque sí admitía que “este año es especial debido al proceso de debate que está a punto de concluir”.Ya entonces ETA admitía que ese “proceso de debate que está a punto de concluir”.