El vídeo que ha precipitado la dimisión de Cristina Cifuentes, en el que aparece retenida en la garita de un Eroski de Vallecas con dos cremas Olay en el bolso, llevaba mucho tiempo circulando. Las imágenes corresponden al año 2011, cuando era vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, y han salido a la luz ahora, más de siete años después. La existencia de la cinta ha sido un comentario habitual en la Puerta del Sol durante los últimos años, y la propia Cifuentes ha asegurado este miércoles en su comparecencia que se tenía constancia de ella «en las redacciones».

No sólo en las redacciones. En el año 2012, a la ya expresidenta de la Comunidad de Madrid le preguntaban a través de Twitter por este asunto. «¿Es cierto lo que se comenta sobre su cleptomanía o sobre que la retuvieran en un Eroski por hurto de maquillaje?», le preguntaba la cuenta de Asamblea Puente Vallecas, vinculada al 15-M, el 13 de mayo de 2012.

Cifuentes denuncia haber sido víctima de un «linchamiento» y de la elaboración de dossieres y campañas personales contra ella fruto de una campaña de espionaje. OkDiario, el medio que ha publicado el vídeo, asegura también que su existencia la conocían Esperanza Aguirre, Francisco Granados e Ignacio González, que según publica este miércoles El Independiente, llegaba a enseñar pantallazos de la grabación en su teléfono móvil.