Que no nos vengan a decir ahora a nosotros que tenemos que dar las gracias, sonreír e incluso aplaudir!!». Así ha sido la respuesta de la Asociación Pro Guardia Civil, una de las mayores agrupaciones del cuerpo, en respuesta al comunicado de ETA en el que anunciaban la disolución de la banda terrorista.

«Hoy ETA no ha desmantelado nada porque nada existía. Ha sido una mala obra de teatro con mucho figurante interesado, un circo con mucho payaso que tendría gracia si no fuera porque para llegar a esta función los españoles hemos sufrido décadas de terror con cientos de víctimas inocentes asesinadas y miles de heridos y traumatizados», reza la nota emitida por la asociación.

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De esta manera reaccionan miembros de la Guardia Civil a la «declaración final» de ETA, que ha leído el histórico dirigente José Antonio Urrutikoetxea, Jose Ternera, en Ginebra frente a personalidades diplomáticas y de resolución de conflictos de la Fundación Henri Dunant.

«Detrás de los que hoy se dicen portavoces de ETA no hay nada ni nadie con un mínimo de peligrosidad, los jefes terroristas que daban las órdenes llevan años en la cárcel», dice el comunicado. «Esas estructuras que hoy dicen inutilizadas lo fueron, pero por la Guardia Civil», afirman.

La Asociación Pro Guardia Civil ha calificado como «palmeros y oportunistas» a los que «se ponen en la foto queriendo aparentar integridad, firmeza, lucha por la paz y un largo número de gestos tramposos y falsos», y consideran que «ninguno de los que hoy vemos fueron a un cuartel atacado o a la capilla ardiente de un Guardia Civil para estar su lado y al de sus familias».

Del mismo modo, han dicho que «los terroristas que aún no han sido detenidos siguen teniendo mañana la misma deuda con la justicia y la sociedad que ayer, los presos de mañana tienen que seguir siendo tratados como los presos que eran ayer».

Además, han tenido palabras para la sociedad vasca, a la que se han dirigido para decirles que son «libres desde hace años gracias a la fortaleza del estado de derecho, y al esfuerzo y sangre derramada por muchos, principalmente los guardias civiles» y se han mostrado orgullosos de «la respuesta a ETA y sus cómplices» tanto del propio cuerpo como de la sociedad española.