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Un año sin MadrEat: el concurso público para Azca divide al Gobierno de Carmena

El Ayuntamiento prohibió hace un año MadrEat porque "la licitación está en marcha" y un año después no hay rastro | Altas fuentes del Consistorio tildan de "negligencia" esta tardanza

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Un año sin MadrEat: el concurso público para Azca divide al Gobierno de Carmena
Carmena, Higueras y Maestre, en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid.

Carmena, Higueras y Maestre, en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid. EFE

Resumen:

La .capital cumple más de un año sin MadrEat El Ayuntamiento de Madrid prohibió esta feria gastronómica en la plaza de Azca, en el corazón de Madrid, con la promesa de abrir un concurso público que aún no ha llegado y que podría ponerse en marcha a finales de este año, señalan fuentes consistoriales. El evento, que arrancó en octubre de 2014 y que consiste en camionetas de comida ambulante o foodtrucks, celebró su última edición en abril de 2017 y llegó a ser reconocido internacionalmente como una de las mejores ferias gastronómicas de Europa según el diario The Independent. Doce meses después de echar el cierre, y con la llegada del buen tiempo, desde la dirección del Ayuntamiento critican la «negligencia» y la «tardanza» de la Junta del distrito de Tetuán, encargada de la licitación y dirigida por Montse Galcerán, una de las ediles rebeldes del Consistorio. «Estamos siendo lentísimos, es tremendo».

El cierre de la feria se produjo tras una gran polémica. En un primer momento fue la propia Galcerán quien denegó la licencia a MadrEat con menos de 24 horas de antelación. Alegó que la empresa organizadora -Mateo&Co- había incumplido las licencias en ediciones anteriores y se escudaron en 11 denuncias vecinales para la prohibición. Sin embargo, tras este argumento había una convicción de fondo: las compañías privadas no debían beneficiarse de una plaza pública.

Los pequeños comerciantes que participaban se levantaron en pie de guerra. La falta de previsión amenazaba con traducirse en pérdidas económicas puesto que los vendedores ya habían invertido más de 100.000 euros en comida perecedera. Ante las protestas, el Ayuntamiento reaccionó y desautorizó a la concejal de Tetuán y revocó la prohibición para huir de la polémica. La mano derecha de la alcaldesa y Primera Teniente de Alcalde, Marta Higueras, avocó las competencias de Monste Galcerán y permitió que se celebrara una última edición MadrEat, donde participaban 300 trabajadores y 43 furgonetas-restaurante que reunían a 30.000 visitantes el mes, según cifras de MadrEAT.

Ante el revuelo formado, el Ayuntamiento Carmena no sólo revocó la prohibición sino que, en un comunicado, sino que alabó la iniciativa y la describió como «un evento de gran relevancia que convierte a Madrid durante los días de su celebración en escaparate y referencia gastronómica y que tiene además una incidencia beneficiosa para la economía de la ciudad». Al mes siguiente, y una vez terminado el ruido mediático, el Consistorio denegó la licencia a Mateo&Co, la empresa encargada de organizarlo, poniendo punto y final al festival gastronómico más célebre de Madrid.

La clausura de MadrEat vino acompañada de la promesa de una licitación pública para establecer qué empresas podrían hacer uso de Azca y garantizar que todas las compañías tuvieran las mismas posibilidades de emprender iniciativas. El pasa junio, en un debate sobre el asunto en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, Higueras señaló que la feria gastronómica había suspendido porque «la licitación está en marcha». «Los posteriores eventos que se han solicitado [en Azca] han sido denegados por este motivo, porque está la licitación en marcha, y autorizado el evento pondría en una mejor situación a esta empresa frente a otras que se pudieran presentar a la licitación». Casi un año después de estas declaraciones, no hay rastro alguno de esta licitación pública y la plaza está inutilizada.

El food street market que se celebraba el último fin de de cada al mes llegó a convertirse en apenas dos años y medio en toda una referencia en la capital. MadrEat también obtuvo reconocimiento del Gobierno de Carmena, que lo incluyó en la guía Comer en Madrid, editada por el propio Ayuntamiento. «Al Ayuntamiento siempre nos ha parecido fantástico MadrEat porque contribuye a la dinamización de la ciudad», relatan fuentes consistoriales, que sin embargo reconocen la necesidad de regular un evento organizado de facto por una empresa privada.

«Nos parecía bien que se hiciera un concurso público, lo malo es que se está eternizando», relatan desde Cibeles

La feria nació con un importante protagonismo de organizaciones vecinales como la Asociación de Comerciantes de Azca, siempre en colaboración con empresas privadas. Sin embargo, tras las primeras ediciones la compañía organizadora Mateo&Co fue adquiriendo más peso, señalan desde el gobierno de Carmena. Y fue este motivo el que llevó a Galcerán a plantear un concurso público, una idea que obtuvo el apoyo de todo el Consistorio. «A nosotros nos parecía bien que se hiciera, con tal de que se hiciera», sentencian desde Cibeles, «lo malo es que se está eternizando». «Es una negligencia», «es tremendo», «si lo hubiéramos hecho hace cinco meses, la plaza de Azca hubiera sido una buena opción de dinamización», detallan.

Desde la Junta de Tetuán culpan al Ayuntamiento de la tardanza y ponen la pelota en el tejado del Consistorio. Aseguran que ya se redactaron los pliegos con los requisitos para el concurso y que están siendo rectificando tras su paso por los Servicios Jurídicos del Ayuntamiento, competencia del gobierno municipal central. En este sentido desde el distrito de tetuán dirigido por Galcerán critican el sistema municipal de licitaciones y el largo proceso para sacar concursos públicos. «Un año para preparar un concurso público es lo normal, y en este caso no ha habido retrasos», añaden. Estas mismas fuentes apuntan a que el concurso saldrá a la luz «en junio o septiembre», aunque esta segunda opción es la más probable. La empresa ganadora podrá tomar las riendas de MadrEat durante «un plazo de seis meses», aunque la licencia será prorrogable.