La coalición que obtuvo 19 concejales en las municipales de mayo de 2015 y que desde entonces gobierna el Ayuntamiento de Madrid tiene decenas de familias, y para entender dónde está cada una hace falta poco menos que un máster en corrientes políticas. Pero hoy las corrientes de Ahora Madrid pueden simplificarse en dos: la presidencialista, compuesta por los leales a Manuela Carmena (Rita Maestre, Inés Sabanés, Marta Higueras, José Manuel Calvo, Luis Cueto, Jorge García Castaño y la dirección de Podemos, básicamente) y la que pide que este «movimiento vecinal» (como le gusta decir a la alcaldesa) suprima ya su «verticalismo y adopte decisiones democráticamente». Es decir, los cargos electos contra las bases.

Este asunto, que ya acarreó un enfrentamiento veraniego que no ocupó demasiados titulares, acaba de estallar con la destitución por decreto de Carlos Sánchez Mato como delegado de Economía y Hacienda.

Se ha creado un grupo de presión que pide más democracia en Ahora Madrid

Las bases han creado un grupo de presión para combatir contra ese supuesto presidencialismo, y el cese del edil -que seguirá siendo concejal de distrito y ocupará nuevas funciones- ha incrementado la presión sobre la cúpula.

Por un lado, la destitución de Sánchez Mato ha provocado que, en la mañana de este lunes, tres concejales de Carmena (Celia Mayer, Javier Barbero y Guillermo Zapata) hayan expresado dudas sobre su continuidad. Por otro, cuadros de Equo (Sabanés), de Izquierda Unida (Sánchez Mato, Mauricio Valiente), de Anticapitalistas y de Ganemos (Rommy Arce, Montse Galcerán), del Movimiento 129 (Celia Mayer, Guillermo Zapata) bosquejan un plan para que Ahora Madrid adopte estructuras similares a las de Barcelona En Comú, coalición que gobierna el Ayuntamiento de Barcelona.

El grupo no tiene aún nombre porque no quiere ser «una corriente más», dicen sus promotores. Pero es transversal, aseguran. Y acaba de lanzar un comunicado en el que se pide «mejorar de forma inminente la manera de tomar las decisiones en el seno de Ahora Madrid, pues si ésta se proclama como la candidatura municipalista ha de ser consecuente con unas determinadas formas de deliberación que tiendan hacia la horizontalidad».

Los últimos acontecimientos son un retroceso», dice la nueva plataforma

En un comunicado los rebeldes defiende al ex delegado de Economía. «Los últimos acontecimientos suponen un retroceso», señala. Se expresa asimismo el «firme convencimiento de que para hacer una política transformadora debemos cambiar primero internamente», reza un párrafo. «No queremos que esto se entienda como un ataque contra Manuela ni contra las posiciones de voto que han tomado cada uno de nuestros concejales, pero también creemos que es posible llegar a posiciones consensuadas, integradoras de todas las opciones».

Personas implicadas en este grupo de presión critican expresamente el presidencialismo. «Se trata de que esto sea más un partido y no un movimiento estilo Podemos donde la última palabra la tiene el o la líder», lamentan. «Nadie discute el liderazgo de Carmena si finalmente se presenta, pero la decisión de cesar a Carlos tiene que ser más consensuada internamente. Y si no se le puede destituir por desacato porque así lo decidimos todos, pues no pasa nada».

«De movimiento, poco»

De los 19 ediles de Ahora Madrid, casi la mitad (nueve) son díscolos y han roto la disciplina de voto en varias ocasiones, caso de Sánchez Mato que votaba haciendo mohínes cuando estaba en desacuerdo o directamente se ausentaba del Pleno de Cibeles. Podemos, cuya dirección acaba de elevar al ex Jemad Julio Rodríguez a la cabeza del movimiento ciudadano, sostiene a la ex magistrada. La formación de Pablo Iglesias argumenta que la lealtad y los liderazgos fuertes son fundamentales para repetir victoria.

En verano hubo un intento de celebrar un ‘plenario’ para hacer autocrítica que nunca tuvo lugar

«Carmena habla de un movimiento vecinal, y de movimiento esto tiene poco», protesta otro conocedor de los entresijos. Ya en agosto, hubo discusiones internas dentro de Ahora Madrid para convocar un Plenario en otoño, evento que finalmente no ha tenido lugar. Las bases querían hacer autocrítica, además de relanzar la candidatura de Carmena, que aún no se ha posicionado sobre si seguirá o no.

«Mero acto de aclamación»

Una parte de Podemos acepta al parecer crear unas estructuras más democráticas en Ahora Madrid, caso de Rita Maestre. 2018 es un año capital, porque el ayuntamiento espera multiplicar las inauguraciones y entrará en vigor el Plan A, que restringirá el acceso al centro de Madrid a los coches particulares.

En agosto, el ya ex edil de Economía Sánchez Mato hizo estas declaraciones a este medio. «Discrepamos de Podemos en su intención de limitar el plenario a un mero acto de aclamación y aplausos generales», declaró. «Es imprescindible realizar balance crítico con la aspiración de hacer una segunda parte de la legislatura más enfocada a los ejes programáticos que todavía no han sido resueltos». En esa segunda parte él se ha convertido en el primer destituido por Manuela Carmena.