En el Gobierno esperan que la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado desbloquee tanto la situación política como económica lo que les permita una «mayor margen de maniobra» para empezar a intentar dar la vuelta a los sondeos, incluido el del CIS. Creen en Moncloa que el último barómetro del centro oficial retrata una situación «revuelta», «viciada», del conjunto de la política que contrasta con el optimismo en lo económico.

En base a este análisis, creen que pueden intentar no sólo rentabilizar el paquete de medidas sociales de los Presupuestos sino también, a partir de ahí, hacer política siempre y cuando no les estalle cualquier otro escándalo. Precisamente, se aferran al momento político en que se hizo el trabajo de campo del último CIS, esto es, el plena polémica del máster de la dimisionaria Cristina Cifuentes con comparecencia en la Asamblea de Madrid incluida. En definitiva, creen que «todavía hay partido» y hasta respiran aliviados por mantener esa primera posición frente a los sondeos publicados en distintos medios de comunicación que colocaban a Albert Rivera a la cabeza.

Pero Ciudadanos sigue acechando al Partido Popular en intención de voto y ya adelanta al PSOE. Pero, de hecho, los resultados están tan ajustados que podría hablarse de un triple empate entre Mariano Rajoy, Albert Rivera y Pedro Sánchez. Rivera, con un 22,4, se sitúa a apenas un punto y medio del PP, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del mes de abril, y aumenta la distancia con el resto de partidos. El PP sigue perdiendo votos y se quedaría con un 24% de los sufragios si las elecciones se celebrasen en este momento, perdiendo más de dos puntos porcentuales desde el último estudio.

El trabajo de campo de este sondeo se realizó en plena polémica sobre el máster de Cristina Cifuentes, sin que hubiera trascendido aún el vídeo que terminó por empujarla a la dimisión. Génova era consciente del momento delicado y se preparaba para un resultado adverso. El hecho de que el barómetro oficial todavía les sitúe en primera posición y no como otros sondeos, por detrás de Albert Rivera, les lleva a pensar que «si estando como estamos estas son las cifras, significa que todavía hay partido y somos una opción ganadora», se consuelan. Y agregan que Ciudadanos «funciona como un ‘partido refugio’ esto es, en el que piensan los votantes cabreados del PP, pero ante unas elecciones pueden volver a apoyarnos».

Los porcentajes son tan ajustados que podría hablarse de un «triple empate»

De hecho, se ha extendido la idea de que la formación naranja ha empezado a restar votos al PSOE y no tanto a ellos aunque estén dos puntos por debajo del trabajo de campo con respecto a enero. Por su parte, tanto PSOE como Unidos Podemos continúan estancados. Los de Pedro Sánchez obtendrían el 22% de los apoyos, un 1% menos que en el anterior barómetro, mientras que las confluencias moradas continuarían perdiendo terreno y se quedarían en cuarta posición con un 19,6% de los votos.

En voto directo, Ciudadanos aventaja tanto a PP como a PSOE. Con un 16.1 por ciento de respaldo se pone en primer lugar frente a populares (12,1) y socialistas (13,5). Añadiendo  simpatía y recuerdo de voto, esto es, la «cocina» posterior, el resultado coloca de nuevo al partido de Mariano Rajoy a la cabeza. Lo cierto es que los porcentajes son tan ajustados que podría hablarse de un «triple empate», argumento al que se aferran, por su parte, los socialistas para defender que nada está escrito, aunque de proseguir la tendencia ascendente de Ciudadanos, Albert Rivera puede acabar protagonizando un vuelco electoral sin precedentes en España.

El paro preocupa, Cataluña no

La mayor preocupación de los españoles continúa siendo el empleo, o los problemas para encontrarlo. El 35,2% de los encuestados reconocía que esa es su principal preocupación, a una importante distancia del 18,7% que considera que la corrupción es el principal problema del país.

El nuevo barómetro del CIS, perteneciente al mes de abril, muestra como se ha reducido drásticamente la preocupación por la independencia de Cataluña, que hace unos meses era el principal problema para el 20% de los españoles. Ahora apenas inquieta al 4,1% de los encuestados.

Las pensiones, el foco de movilizaciones más importante en estas últimas semanas, tampoco preocupan excesivamente a la población. El agotamiento del sistema y el vaciado de la hucha de las pensiones apenas le quita el sueño al 3,7% de los preguntados.

Línea ascendente

En el último barómetro del CIS con estimación de voto publicado en febrero, Ciudadanos ya confirmaba su crecimiento y se colocaba como tercera fuerza política superando a Podemos, mientras que el PP y PSOE mantenían la primera y segunda posición, aunque perdían fuelle.

Según ese sondeo, el partido de Rivera subía tres puntos y lograría el 20,7% de los votos superando a Podemos y sus confluencias, que también subían medio punto hasta el 19% de los sufragios.

En febrero, el PP era la fuerza más votada, aunque seguía perdiendo apoyos, casi dos puntos menos desde la última encuesta de octubre, hasta situarse en el 26,3%, seguido del PSOE, que también se dejaba más de un punto en estimación de voto hasta el 23,1%. En su repunte, Ciudadanos se alimentaba especialmente de antiguos votantes del PP, pero también del PSOE y Podemos.