El titular del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona que investiga los preparativos del 1-O ha pedido al magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena que incluya a los ex cargos de la Generalitat Josep Maria Jové, quien fuera número dos de Oriol Junqueras, y Lluís Salvadó en la causa que instruye por presunta rebelión, sedición y malversación contra el Govern de Carles Puigdemont y miembros de la anterior Mesa del Parlament.

El magistrado Juan Antonio Ramírez Sunyer ha elevado al Supremo una exposición razonada en la que pide a Llarena investigar a Jové, exsecretario general de la Conselleria de Vicepresidencia y Economía y Hacienda, y a Lluís Salvadó, exsecretario de Hacienda, ambos diputados de ERC en el Parlament en la actual legislatura.

El juez hace esta petición al considerar que los dos ex cargos del Govern pueden ser responsables de un presunto delito de rebelión porque, a su entender, «aceptaban plenamente la posibilidad de que para el logro de sus fines se requiriesen actos de violencia» al acudir a la vía de la declaración unilateral, según el escrito al que ha tenido acceso Europa Press.

En su escrito, el juez constata la «relevancia capital en la preparación logística del referéndum celebrado el 1 de octubre de 2017 y también económica en el diseño de la Hacienda Pública Catalana» de estos dos políticos, integrantes del comité estratégico del proceso soberanista.

Considera que, por su condición de aforados, al ser diputados en el Parlament, la causa contra ellos solo puede seguirse en el Tribunal Supremo en el caso de investigarles por rebelión, y si no, deberá investigarles el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

Ramírez Sunyer expone en su escrito los indicios recabados contra Jové y Salvadó en los registros que se efectuaron ese día en sus domicilios y despachos, y cita el documento Enfocats con el plan soberanista y las agendas Moleskine de Jové, entre otras pruebas.