El futuro ‘Estado vasco’ busca denominación y formulación. Los partidos vascos hace meses que trabajan en ello y han comenzado a poner letra pequeña a sus propuestas para el futuro nuevo Estatuto vasco que debería alumbrar una nueva relación, de igual a igual, entre Euskadi y España. Ese es al menos el planteamiento de las formaciones nacionalistas, y entre ellas las del primer partido del País Vasco, el PNV. La formación de Andoni Ortuzar, y más que probable socio presupuestario de Mariano Rajoy, ha presentado hoy los ejes de su propuesta y que pasan por reconocer al pueblo vasco como un sujeto jurídico-político con capacidad para actualizar sus “derechos históricos” y como tal poder decidir cuál debe ser su relación con España. Un planteamiento que no cuenta con el apoyo de su socio de Gobierno, el PSE, que considera que algunas de las propuestas que hace el PNV desbordan el marco constitucional.

El PNV propone que el futuro modelo de relación con el Estado sea “bilateral”, de respeto y de reconocimiento mutuo sin que ninguna de las dos partes esté “subordinada” a la otra. De este modo, los nacionalistas plantean que las tres provincias vascas, y en su caso Navarra y el País Vasco francés, -como futuras adhesiones-, mantengan una relación “confederal” con España a través de un “régimen eficaz de garantías” que deberá blindar el autogobierno vasco.

Plantea incluso posibles denominaciones a ese futuro estado vasco que integrarían Vizcaya, Alava y Guipúzcoa. En su condición de “sujeto político institucional” las tres provincias podrían constituirse en una “Comunidad Estatal Vasca” o en su caso, si se opta por remitir a sus derechos históricos y a la foralidad que la define, en una “Comunidad Foral Vasca”, señala el PNV. Si el elemento que debe subrayarse es el de nación, la formación de Ortuzar y Urkullu propone la denominación “Comunidad Nacional Vasca”.

Estado ‘autónomo’ o ‘foral’

A todas ellas se suman otras dos opciones para destacar la condición de Estado que podría adquirir el País Vasco en el futuro estatuto. La primera de ellas es la de “Estado Autónomo Vasco”, ya empleada, recuerda el PNV, en el proyecto de Estatuto de 1931. Por último, cita la opción de constituirse en un “Estado foral Vasco, con el que se aúna el concepto estatal con el de foralidad histórica que se reivindica actualizar.

El PNV quiere que en el preámbulo del futuro estatuto vasco se defina a “Euskal Herria” como un pueblo con identidad propia y que está asentado en siete territorios “que en la actualidad se encuentran políticamente articulados en dos estados”. De este modo, defiende que el “pueblo vasco” lo integren tanto las tres provincias vascas como Navarra y las tres provincias del País Vasco francés.

El PNV reclama configurar Euskadi como un estado “confederal” con una relación de igual a igual con España

Defiende su propuesta asegurando que el pueblo vasco “siente ahora la necesidad de profundizar en la actualización de sus derechos históricos. Por ello defiende que se busque “un nuevo enfoque” a su relación con el Estado español como “comunidad diferenciada”.

El PNV subraya que la elaboración de un nuevo estatuto para Euskadi se debe sustentar en la “voluntad” de la ciudadanía y en los “derechos históricos” que le asisten. Por ello, aseguran en el documento que se debe “reconocer el derecho y la capacidad de los vascos y vascas a expresar y ejercer su voluntad colectiva de cara a la consecución de fórmulas de convivencia acordadas”.

Texto articulado

El PNV considera que el futuro texto articulado debe subrayar los derechos históricos y concebirlos a modo de “percha constitucional” para configurar un nuevo modelo de relación con el Estado. Reclaman un acuerdo político “para vivir y convivir mejor”. La formación de Ortuzar recuerda que el Pueblo Vasco “es nación porque cumple con todos los parámetros establecidos en el derecho comparado y porque, además, así lo reconoce e identifica una mayoría de su ciudadanía”.

Por el momento tan sólo se trata de una síntesis de principios básicos que la formación presenta y que junto a las que remitan el resto de partidos se elaborará un documento final a cargo de la ponencia de autogobierno activa en el Parlamento Vasco. Con esa síntesis final un grupo de expertos, aún por designar, será el encargado de redactar un texto articulado a modo de nuevo estatuto vasco que posteriormente debe ser aprobado por la Cámara vasca. El plan de los partidos vascos pasa por someterlo posteriormente a votación a la sociedad vasca para remitirlo para su aprobación posterior en las Cortes.