Ha sido un duro e incómodo encuentro para el presidente del Gobierno Mariano Rajoy con las principales asociaciones de víctimas del terrorismo. Entre los testimonios escuchados en la reunión en la que han participado 25 asociaciones de víctimas no han faltado duros reproches por su gestión del final de ETA. Tampoco las peticiones para que no ceda ante las pretensiones del entorno de la izquierda abertzale de hacer pervivir el “proyecto político de ETA” o para un cambio de la política penitenciaria que se aplica a los presos de la banda. También se le ha reclamado que se proceda a la detención de los miembros de la banda huidos, como es el caso de Josu Urrutikoetxea, ‘Josu Ternera’ y que no acceda a las pretensiones del PNV para conceder la cesión de la transferencia de prisiones a Euskadi.

El presidente del Gobierno ha recibido en un tono cercano a todas y cada una de la veintena de asociaciones y organizaciones que han asistido al encuentro, el primero con todas las asociaciones de víctimas de ETA desde que ocupa La Moncloa. A la llegada a saludado una a una a las y los representantes de las mismas, que a su vez han llegado acompañadas por el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido en un autobús procedentes del Ministerio del Interior. Por la mañana Zoido ha celebrado la primera reunión de la legislatura del Pacto Antiterrorista, de la que se han ausentado tanto el PNV como ERC. En ella el ministro ha subrayado que no habrá “ni contrapartidas ni impunidad” para los presos de la banda y ha reiterado su compromiso con la memoria de las víctimas.

La presidenta de la AVT ha agradecido el compromiso de Rajoy de que no habrá cambios en la política penitenciaria

El largo encuentro de casi dos horas celebrado esta tarde con las víctimas, y tras el cual el Gobierno no ha hecho valoración sobre el mismo, ha tenido posicionamientos dispares entre ellas. Así, la recién elegida presidenta de la AVT, Maite Araluce ha agradecido a Rajoy su compromiso para que no exista “ninguna cesión” al entorno de ETA, si bien no ha ocultado su temor a que finalmente se termine por ceder ante los terrorista con una modificación de la política de dispersión. Por parte de la diputada del PP y presidenta de la Fundación de Víctimas, Mari Mar Blanco, se ha calificado la cita de “entrañable encuentro” y se ha mostrado satisfecha al recabar el compromiso por parte del Ejecutivo de que “no habrá ningún tipo de cambio en la política penitenciaria”.

Decepción y desconfianza

Una de las intervenciones más duras ha sido la de la presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (COVITE), Consuelo Ordóñez, quien ha asegurado que el Ejecutivo del PP “ha hecho cosas que no esperábamos” y les ha suscitado una profunda “decepción y desconfianza”. Ha criticado que se haya dejado a ETA marcar los tiempos y las formas para llevar adelante su final, “no es el final de ETA que queríamos ni la sociedad ni las víctimas nos merecíamos esto”: “Se han disuelto cuando han querido y como han querido”. Para Ordóñez el Gobierno se ha pasado años “rogando a ETA” que se disuelva, algo que “no pide al Daesh” porque “a los delincuentes no se les suplica, se les detiene”.

La presidenta de Covite ha recordado que en el final de la organización terrorista ha sido una “apoteosis de la humillación” para las víctimas. Más aún cuando han asistido al espectáculo de ver cómo quien lo escenifica es ‘Josu Ternera’, al que no se ha detenido “y sigue moviéndose a sus anchas por Europa”. “Las Fuerzas de Seguridad del Estado debían haber sido las únicas protagonistas”, ha señalado. Ha criticado que no se haya informad0o en estos siete años transcurridos desde que ETA anunció el cese de su actividad en 2011 ni de las armas que se han destruido y que no se haya impedido la “pantomima” de su desarme ni se haya desmentido los mensajes lanzados desde la izquierda abertzale en torno a la política penitenciaria de Francia.

Covite ha reclamado a Rajoy que desactive políticamente a ETA, desactivando en las instituciones a Bildu y Sortu hasta que no condenen la violencia, “en el País Vasco y Navarra la libertad sigue secuestrada”. También le ha reclamado un compromiso para que no se “falsee la historia” de lo sucedido y ante los intentos por “blanquear” a la banda. Covite ha asegurado que el acercamiento de presos a cárceles cercanas al País Vasco no lo rechazan siempre y cuando los presos condenen la violencia de ETA.

Quieren dar por zanjado un trágico ciclo de indignidad engullendo a las víctimas y certificando la defunción del Pacto Antiterrorista

Por su parte la presidenta de la Fundación Gregorio Ordóñez, Ana Iribar, también ha tenido un discurso muy crítico con el Gobierno. Ha recordado que Rajoy recibe por primera vez en siete años a las asociaciones y después de que se celebre el Pacto Antiterrorista. En su opinión, la “sensiblería” que ahora muestra el Ejecutivo hacia las víctimas, “ahora mejor que se la ahorren”. La viuda de Gregorio Ordóñez ha reprochado al presidente del Gobierno no haber contado con las víctimas en este final de ETA. “Quieren dar por zanjado un trágico ciclo de indignidad, diez lustros de terrorismo, engullendo a las víctimas y certificando la defunción del pacto antiterrorista”.

Le ha criticado a Rajoy que si tal y como dice el lehendakari Iñigo Urkullu es “sensible” a la situación de los presos de ETA, mejor sería que fuera igual de sensible “con la memoria de sus compañeros asesinados por ETA”, le ha reprochado, “ahora no es necesaria sensiblería, ahórresela, lo que necesitamos es justicia”.

Iribar ha trasladado a Rajoy varias preguntas sobre la situación de los atentados sin resolver, los miembros de ETA son detener o la presencia de formaciones como EH Bildu y Sortu en las mismas instituciones en las que está presente el PP.