Quim Torra tomará posesión como presidente de la Generalitat a las 11.30 horas de este jueves en un acto en el Salón Virgen de Montserrat del Palau de la Generalitat, según ha informado el Govern en un comunicado.

En el comunicado remitido por la Generalitat se especifica que en acto de toma de posesión, “que se enmarca en la estricta legalidad catalana”, estará presente el presidente del Parlament, Roger Torrent, y tomará la palabra el secretario del Govern, Víctor Cullell, para leer el decreto de nombramiento. No habrá más representantes institucionales.

El formato de la toma de posesión de Quim Torra como nuevo presidente catalán ha provocado ya el primer enfrentamiento entre Gobierno y Generalitat, entre el equipo de Torra -básicamente integrado por la guardia pretoriana de Carles Puigdemont en la Generalitat- y Moncloa. El motivo: la voluntad expresa del nuevo president de dejar claro que su antecesor es “el presidente legítimo” de Cataluña.

Presidencia del Gobierno ha supervisado los preparativos de la toma de posesión en aplicación del 155, una ceremonia con la que Torra quería dejar claro que la suya es una presidencia excepcional, sometida a la voluntad de su predecesor, Carles Puigdemont. El resultado de esta “colaboración” es el primer choque entre ambos gobiernos ejemplificado por Moncloa con el anuncio de que el Gobierno declina asistir al acto.

Torra quiere una ceremonia “discreta” que rebaje la solemnidad de una presidencia que ya ha definido como “custodia” de Puigdemont. Sólo la familia más directa, sin invitados institucionales ni medios de comunicación -solo un pool de medios públicos tendrá acceso a la sala- para dejar claro que lo suyo es provisiona.

Torra reproducirá el juramento inaugurado por Puigdemont, sin mención al Rey, la Constitución o el Estatut

El nuevo presidente reproducirá la fórmula de juramento inaugurada por Puigdemont en enero de 2016, cuando omitió cualquier referencia al Rey, la Constitución o el Estatut para jurar fidelidad “a la voluntad del pueblo de Cataluña”. Torra tampoco quería que fuera el presidente del Parlament, Roger Torrent, quien le impusiera la Medalla de la Generalitat, como marca el protocolo en ausencia del presidente anterior.

La fórmula del juramento será el único parecido entre la toma de posesión de Torra y la de Puigdemont, ante 400 invitados entre los que estaba representado el Gobierno, el Ayuntamiento de Barcelona, las diputaciones o el Ejército, en el Salón Sant Jordi del Palau de la Generalitat, el de las grandes ocasiones.

Torra tomará posesión en el Salón Verge de Montserrat, más pequeño, aunque situado también en la Galería Gótica del Palau. Primera renuncia a los espacios ocupados por Puigdemont, a la que seguirá la renuncia a ocupar el despacho de la presidencia, otra imposición de su antecesor para dejar claro quien manda en el Palau, aunque sea desde Berlín.

En estas condiciones, el Gobierno ha renunciado a asistir al acto de toma de posesión tras apuntar que el equipo del nuevo president ha intentado imponer el rango de la representación gubernamental, rebajando su presencia en el Palau de la Generalitat, algo que Moncloa no ha querido aceptar. El Gobierno considera además que “el modelo de acto organizado por la Generalitat degrada la propia dignidad de la institución”.