El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha convocado para este miércoles el pleno previsto para hoy, en el que debe aprobarse la constitución de las comisiones legislativas y el informe sobre la Cuenta General de la Generalitat. Un pleno en que seguirá ejerciendo su voto delegado Toni Comín, pese a que la justicia belga ya ha denegado la extradición solicitada por España.

Tanto C’s como PSC y CatEC han cuestionado que se mantenga la delegación de voto, pero la mayoría independentista en la Mesa la ha mantenido con el argumento de que debía «acreditarse» el cambio de situación jurídico procesal del diputado de Esquerra, huido a Bruselas junto a Carles Puigdemont. Una acreditación que nadie requirió para otorgar el voto delegado, como recuerdan desde Ciudadanos.

La Mesa acordó el voto delegado a Comin acogiéndose a la doctrina del Tribunal Supremo para los diputados en situación de prisión preventiva en el momento en que el TS dicto orden de busca y captura y la justicia belga dictó medidas cautelares para estudiar su extradición. Pero una vez levantadas esas cautelares, el único argumento para no acudir a los plenos es que no quiere volver a España para no ponerse a disposición de la justicia, han recordado desde la oposición.

«Sorprenden las excusas de la Mesa, que pide a Comin la acreditación de algo que es público y notorio» ha señalado el portavoz de C’s, Fernando de Páramo. «Todos sabemos que se han levantado las medidas cautelares, los propios miembros de la Mesa lo celebraron en sus redes sociales» ha ironizado para cuestionar la petición de la Mesa.

Un subterfugio, han argumentado, para permitir que Comin pueda votar el viernes, puesto que la Mesa se da de plazo hasta el próximo martes para decidir si anula o no la delegación de voto del diputado huido.

El PSC pide la reconsideración del voto

En términos similares se han expresado socialistas y comunes en la reunión de la Junta de Portavoces, ante la que los socialistas han presentado una petición de reconsideración de la decisión de la Mesa para que, «por lo menos», se avance la decisión sobre el voto al próximo viernes, antes de la celebración del pleno.

El socialista Ferran Pedret ha advertido en este sentido que el Parlament entrará en un terreno peligroso si permite el voto de Comin en el pleno, puesto que ese voto podría ser anulado después y provocar la nulidad de todas las decisiones adoptadas por el pleno. Todo ello en una sesión en la que las decisiones se acordarán probablemente por consenso, ha apuntado en referencia a la constitucion de comisiones.