Las playas de Barcelona han vuelto a servir este domingo como campo de batalla de la guerra de símbolos que se viene desarrollando en la ciudad y en toda Cataluña entre los partidarios de la independencia y sus detractores.

Así, en la playa de Mataró, el Comité de Defensa de la República (CDR) de la localidad ha desplegado a primera hora de la mañana toallas, bufandas y otras telas amarillas sobre la arena, formando cruces con ellas. Inicialmente estaba previsto que clavaran cruces de madera, como ya ha sucedido en días previos en otras playas de la región, pero finalmente, el centenar de personas congregadas por el CDR optó por simbolizar estas cruces mediante telas, que finalmente han sido retiradas hacia las 12.30 horas.

La acción ha suscitado solamente un momento de tensión cuando un hombre que iba solo ha intentado quitar las cruces de tela y se ha encarado a la gente que las estaba instalado, por lo que han intervenido los Mossos d’Esquadra para evitar incidentes. Los agentes le han acompañado fuera de la playa y el hombre finalmente ha accedido a irse de la zona, sin que se causaran más altercados.

Después de los incidentes ocurridos anteriormente en localidades como Canet de Mar (Barcelona), por la instalación de cruces de color amarillo, la convocatoria de Mataró motivó una reunión extraordinaria de la Junta Local de Seguridad y el alcalde, David Bote, avisó de que no permitirían que se colocaran cruces para «evitar el conflicto».

Despliegan un centenar de toallas con la bandera de España en la playa de Sant Sebastià

Mientras tanto, en la playa de Sant Sebastià, en Barcelona, los manifestantes que participaban en una marcha por la unidad de España, convocada en la Ciudad Condal, finalizaron su marcha desplegando un centenar de toallas con la bandera española.

La manifestación, convocada por organizaciones como Coordinadora de Tabarnia o Somatemps y la ultra Democracia Nacional, ha reunido a cerca de un millar de personas por las calles de Barcelona, que han marchado con pancartas como «El nacionalismo es supremacismo» o «Stop hispanofobia».

Una vez concluida la marcha, un grupo de manifestantes se ha dirigido hacia la playa de Sant Sebastià, situada en el barrio de la Barceloneta, donde han repartido unas 300 toallas con la bandera de España y las han desplegado sobre la arena.