El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha decidido introducir algunos cambios en su gobierno para que logre echar a andar dada la negativa del Ejecutivo central de publicar los nombres de los consejeros huidos y encarcelados. Torra ha sustituido a los presos Rull y Turrull y a los fugados Comín y Puig por Elsa Artadi, que aunque ya formaba parte del Govern, ahora ocupará la Consejería de Presidencia; Ángels Chacón para Empresa; Damià Calvet al frente de Territorio; Alba Vergés de Salud y Laura Borràs en Cultura.

En este sentido, la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) se ha lamentado este martes después de que el presidente de la Generalitat haya nombrado a cuatro nuevos consellers: “Bajando la cabeza no se hace un Govern efectivo”.

En un apunte en su cuenta de Twitter recogido por Europa Press, la ANC ha criticado: “Bajando la cabeza, siguiendo tutelados y aceptando la injusticia del Estado NO se hace un Govern efectivo”.

Para la entidad, “la única posibilidad es la República”, y ha agregado la etiqueta #RepúblicaÉsLlibertat.

Dentro del nuevo Govern, si bien el nombre de Elsa Artadi, mujer fuerte de JxCat, ya sonaba para ocupar la Consejería de Presidencia en el caso de que Turull no pudiera tomar posesión, su nombramiento sí que obliga a sustituirla al frente del área de Empresa y Conocimiento, que ocupará finalmente Chacón, hasta ahora directora general de Industria y primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Igualada con el PDeCAT. No obstante, Artadi seguirá manteniendo la portavocía del Govern que le había designado el presidente hace días.

En un comunicado, la Generalitat argumenta que los consejeros encarcelados y huidos han hecho llegar a Torra un mensaje en el que le expresan su confianza y consideran “un despropósito la voluntad de bloquear sine die la formación de gobierno”. Por ello, Torra argumenta su decisión de nombrar a un nuevo gobierno en su deseo de que “las instituciones catalanas se vuelvan a poner al servicio del pueblo catalán lo antes posible” porque “siempre han querido formar parte de la solución, no del problema”. Además, añade el comunicado, “los cuatro manifiestan que se sienten consejeros legítimos del Govern y que ni el 155 ni el mal uso que se está haciendo del derecho y la justicia por parte de los tribunales españoles puede disuadirlos de esta convicción”.

Vergès desbanca a David Elvira en Salud

También ha roto los pronósticos el nombramiento de Vergés al frente de Sanidad, una consellería en la que todas las apuestas señalaban a David Elvira, hasta ahora número dos del departamento y hombre de confianza de Toni Comin. Esa proximidad, y el distanciamiento de Comin con Esquerra ha jugado en su contra. Los republicanos han optado por uno de los nombres emergentes de la formación, hasta ahora secretaria de la Mesa del Parlament y en la anterior legislatura portavoz adjunta en el Grupo Republicano.

Con los nombramientos de Vergés y Chacón, además de la ya prevista Laura Borràs, los independentistas intentarán acallar las criticas por la falta de paridad tanto en el Govern como en el Parlament, donde Vergés era precisamente la única mujer de la Mesa. El nuevo ejecutivo estará formado por siete hombres y seis mujeres, casi paritario. Se mantiene además el peso de los partidos, con unos nombramientos que, excepto el de Borràs, corresponden a los aparatos de Esquerra y el PDCat.

Tanto Borràs como Damià Calvet estaban ya en todas las quinielas del “gobierno viable” definido por ERC y JxCat. La primera forma parte del nuevo núcleo duro de JxCat y del círculo de confianza de Puigdemont, que la “fichó” para su lista tras su trabajo como directora de la Institución de las Letras Catalanas. Calvet, por su parte, es un hombre de confianza del anterior consejero de Territorio, Josep Rull, que le nombró director del Incasol. Calvet atesora ya una larga trayectoria en la Generalitat, a la que llegó de la mano del ex alcalde de Sant Cugat y ex consejero Lluís Recoder.

Torra suspendió la toma de posesión de los miembros de su gobierno la pasada semana por la negativa del juez Llarena de excarcelar a Rull y Turull para acudir al Parlament y a la decisión del Gobierno de frenar la publicación de los nombramientos en el DOGC. Siete días después, el ya presidente de la Generalitat ha tenido que tomar una decisión para desbloquear el gobierno, algo con lo que ERC ya se había mostrado conforme hace varios días advirtiendo que restituir las instituciones estaba por encima de las personas.

La decisión de nombrar al nuevo Govern llega después de que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) se declarara incompetente ayer para exigir al Gobierno la publicación del decreto de nombramientos, como pidió el presidente catalán el pasado viernes con el aval de la Comisión Jurídica Asesora de la Generalitat. El TSJC no entró en el fondo de la legalidad del bloqueo forzado por el Gobierno al no publicar los nombramientos en el DOGC y se limitó a afirmar que no era competente para dictar las medidas cautelares contra el Gobierno reclamadas por la Generalitat.