La moción de censura planteada por Pedro Sánchez ha obligado a los partidos independentistas a escoger entre echar a Mariano Rajoy y apoyar a uno de los pilares del “bloque del 155” que para ellos representa el PSOE. Y el debate sobre qué hacer ha sido especialmente duro en el PDeCat, un partido fragmentado entre los herederos de Convergencia y el nuevo polo de poder creado por Carles Puigdemont en JxCat.

El ex presidente de la Generalitat ha intentado imponer en este debate la tesis de que su partido se desvincule de la política española, una dinámica que ya aplicó durante su presidencia ausentándose de las mesas de negociación con el Gobierno. Y lo ha hecho defendiendo la abstención del PDeCat en la moción de censura, que hubiera permitido a Rajoy superarla con el apoyo de C’s.

Frente a esa tesis, la cúpula de su partido ha defendido en la última semana el apoyo del PDeCat a la candidatura de Sánchez, una defensa de la que ayer hacía bandera su coordinadora general, Marta Pascal, que se apuntará con el voto de hoy su primera victoria en meses frente al núcleo duro de Puigdemont.

Pascal ha mantenido contactos con Sánchez, Iglesias, Domènech y el PNV para ofrecer su apoyo a la censura a Rajoy

La noche del lunes, Pascal ya habló con Pedro Sánchez para definir los términos en los que la antigua convergencia podía apoyar la moción de censura, para dejar después la negociación en manos de los diputados nacionalistas y el secretario de Organización del PSOE. El martes, la coordinadora general del PDeCat repitió los contactos telefónicos con el líder de los comunes en el Parlament, Xavier Iglesias, y el de Podemos, Pablo Iglesias, que habían empujado a Pedro Sánchez a la moción de censura.

Todo ello, mientras mantenían contacto “diario y permanente” con el PNV, que según fuentes del PDeCat habría comunicado a Pascal la decisión de apoyar la moción de censura tras la reunión de su cúpula ayer.

Nosotros no tenemos representación en el Congreso, respetaremos la decisión del PDeCat” apuntaban desde JxCat

Unos movimientos que no contaban inicialmente con el apoyo de Puigdemont y su núcleo duro, más proclive a desentenderse de la moción de censura. Las palabras del portavoz de JxCat, Eduard Pujol, cuando el viernes rechazaba apoyar al PSOE, o de la diputada Gemma Geis, que el martes apuntaba “nosotros no tenemos representación en el Congreso, respetaremos la decisión del PDeCat” apuntaban a la división en el seno de JxCat sobre la postura a adoptar.

Esta vez, sin embargo, se han impuesto las tesis del PDeCat, que en los últimos meses ha defendido, hasta ahora siempre sin éxito, posturas más posibilitas que las finalmente adoptadas por Carles Puigdemont. Así fue cuando el ex presidente declaró la independencia, cuando forzó los intentos de investidura de Jordi Sánchez y Jordi Turull o cuando se impuso la candidatura de Quim Torra.