La Guardia Civil ha puesto en marcha una operación en Alsasua en la que ha procedido a la detención de cuatro condenados que no se encontraban en prisión. La medida se adopta por el riesgo de fuga que el tribunal considera que existe. La operación se ha activado por orden del tribunal de la Audiencia Nacional que condenó a los ocho acusados. Además de los tres que ya cumplían condena en prisión, que lo hacen desde hace año y medio, a los que ahora se podrían sumar ahora otros cuatro de los condenados si finalmente se opta por decretar su ingreso en prisión tras la vistilla que está previsto que se celebre en la Audiencia Nacional. No ha sido arrestada la joven Ainara Urkijo, condenada a la menor de las penas, 2 años.

Los detenidos serán trasladados a la Audiencia Nacional donde se celebrará una vistilla, que se prevé que tenga lugar a partir de las 16.00 horas de esta tarde, para decidir si se ordena su ingreso en prisión. La sentencia por la que se les condenó no es aún firme y la defensas habían anunciado que la recurrirían. Los arrestos se han producido en algunos casos tras la personación de agentes de la Guardia Civil en los domicilios de los detenidos y en otro, cuando uno de los jóvenes se disponía a acudir a sus clases. Actualmente se encuentran en prisión tres de los condenados, a los que se ha impuesto las mayores penas: Jokin Unamuno (12 años), Ohian Arnanz (13 años) y Adur Ramírez (12 años). Los detenidos esta mañana han sido Julen Goikoetxea (9 años), Aratz Urrizola (9 años), Iñaki Abad (13 años) y Jon Ander Cob (9 años).

Las detenciones se han producido en un clima de gran tensión en algunos casos y entre insultos hacia los agentes que participaban en el dispositivo por parte de algunos vecinos. La Guardia Civil ha empleado un operativo que incluía un dispositivo importante de agentes para proceder a los arrestos. Desde colectivo cercanos a los detenidos se ha convocado una concentración «ruidosa» para las 20.00 horas de esta tarde en la Plaza del Castillo de Pamplona en repulsa a los arrestos.

Los arrestos de los cuatro jóvenes se han producido empleando un amplio operativo y en un clima de tensión con algunos vecinos

Fuentes de la familia han asegurado que las sospechas de que se podían producir las detenciones tomaron fuerza ayer cuando detectaron seguimientos y vigilancias por parte de agentes de paisano a los entorno de los condenados. La madre de uno de los detenidos, Jon Ander Cob, ha asegurado en declaraciones a Eitb que a primera hora de la mañana, cuando se disponía a acudir al trabajo ha observado la presencia de agentes de paisano y tras preguntarles las razones de su presencia estos le han informado que iban a proceder a detener a su hijo por orden judicial. «Me ha dado tiempo a despedirme de él y a prepararle un pequeña mochila». Amaia Amilibia ha denunciado que de esta forma se intenta culminar lo que considera que ha sido «una gran mentira de principio a fin» y ha instado a seguir luchando por la libertad de sus hijos.

Agresión por «animadversión»

El pasado día 1 de este mes la Sección Primera de la Sala de lo Penal hizo pública la sentencia por la que condenaba a los ocho acusados de la agresión en Alsasua a dos guardias civiles y sus novias a penas que oscilan entre los 2 y 13 años de prisión por delitos de atentado a los agentes de la Autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas. La Sala rechazó las acusaciones de delitos terroristas al considerar que no ha quedado acreditada la finalidad terrorista de la acción y tampoco la vinculación de los acusados a organización terrorista. Pero, por la gravedad de los hechos y porque se cometieron por motivos “claramente ideológicos” y de “animadversión” a la Guardia Civil, la Sala aplicó las agravantes de abuso de superioridad y de odio e impuso las penas máximas previstas en el Código Penal.

El tribunal considera como hecho probado que fue el acusado Jokin Unamuno, condenado a 12 años de prisión, quien inició los actos de hostigamiento a los dos guardias civiles y sus novias, secundado por Ohian Arnanz, condenado a 13 años de prisión, y Jon Ander Cob, condenado a 9 años de cárcel. También resultaron condenados a 9 años de cárcel Julen Goikoetxea y Aratz Urrizola. Los otros dos restantes, Adur Ramírez -que aseguró durante el juicio no estar presente en el lugar en el momento de los hechos- a 12 años e Iñaki Abad a 13 años. Excepto Ainara Urquijo, que resulta condenada por delito de amenazas y desórdenes públicos a dos años de prisión, el resto de los acusados son condenados por los delitos de atentado a los Agentes de Autoridad y lesiones. En el caso de Abad y Arnanz se les condena también por desórdenes públicos.

Asimismo, los condenados por vía de responsabilidad civil deberán indemnizar al teniente en 9.200 euros por lesiones; al sargento en 3.750 euros y a sus novias en 6.100 euros a cada una por las lesiones. Además, por las secuelas y daños morales, la Sala fija 45.000 euros para la novia del teniente y 25.000 euros para la novia del sargento.