Antoni Bayona, letrado mayor del Parlamento de Cataluña, ha comunicado hoy a la Mesa que deja el cargo de jefe de los servicios jurídicos de la cámara. Tras una legislatura especialmente dura para los letrados del Parlament, con constantes enfrentamientos con la anterior presidenta de la Cámara, Carme Forcadell, y una nueva presidencia que ha vuelto a desoír algunas de sus advertencias contra la investidura telemática de Carles Puigdemont, Bayona tira la toalla.

El hasta hoy letrado mayor ha explicado que “una vez constituido el Govern y normalizado el funcionamiento de esta legislatura” es el “momento adecuado para dejar el cargo” según la nota difundida por el Parlament. La misma fuente asegura que Bayona ha tomado esta decisión de mutuo acuerdo con el presidente de la Cámara, el republicano Roger Torrent, aunque Bayona seguirá siendo letrado del Parlament y no ha trascendido quien lo sustituirá al frente de los servicios jurídicos.

Bayona accedió al cuerpo de letrados del Parlament en 1984 y ha sido director de la Oficina de Derecho Comparado y Relaciones Interparlamentarias y director de Estudios Parlamentarios antes de asumir las funciones de letrado mayor.  Este doctor en Derecho Administrativo lleva además 30 años ligado a la Generalitat. Ha sido miembro del Consell Consultiu, director del Instituto de Estudios Autonómicos y consejero del Consejo Audiovisual de Cataluña.

El hombre que intentó frenar el referéndum

Bayona y el secretario general del Parlament, Xavier Muro, protagonizaron a lo largo de la pasada legislatura sonados desencuentros con la presidencia y la Mesa del Parlament, pero la tensión llegó a su punto álgido con la tramitación de las leyes de ruptura del pasado septiembre. Antes del 6 y 7 de septiembre Bayona advirtió contra la tramitación de la Ley del Referéndum y la Ley de Transición Nacional, con la que los independentistas querían dar cobertura legal a la consulta del 1-O y prometía pasar “de la ley a la ley” en la proclamación de independencia.

Meses antes, Bayona ya dejó clara su postura en un articulo en la Revista Catalana de Derecho Público en el que advertía contra la vía unilateral abrazada por el Govern de Carles Puigdemont. Bayona y Muro ya habían advertido antes contra las partidas presupuestarias destinadas a sufragar el 1-O, que después fueron anuladas por el Tribunal Constitucional, o la aprobación de las conclusiones de la Comisión de Estudio de la Transición Nacional que forzó la primera desobediencia de Forcadell al TC.

En septiembre, Bayona advirtió contra el contenido de las leyes de ruptura, pero también contra el retorcimiento del reglamento que suponía introducir estos textos en el último momento en el orden del día del pleno y votarlos por la vía de lectura única. El enfrentamiento con Forcadell llegó a tal extremo que Forcadell llegó a ordenarle que se callara en una reunión de la Mesa.